Chocó
ebrio, no tenía licencia, infringió el toque de queda, no portaba
salvoconducto, intentó darse a la fuga y además amenazó de muerte
a una de las víctimas, y a pesar de todo aquello, quedó en libertad.
Con este resultado concluyó la tarde de ayer una audiencia de control de
detención efectuada por el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, a
través de la modalidad de videoconferencia.
En
dicha instancia, el Ministerio Público formuló cargos en contra de un
individuo, quien durante la tarde dominical protagonizó un accidente de
tránsito en el barrio 18 de Septiembre, lo que terminó con una detención
ciudadana al momento en que fue retenido por residentes del sector cuando intentaba escapar del lugar.
Según
los antecedentes expuestos por el fiscal Oliver Rammsy, el hecho se
suscitó a eso de las 13.50 horas del domingo, cuando el imputado
identificado como Iván Alejandro Castillo Campos conducía en manifiesto
estado de ebriedad y sin nunca haber obtenido la respectiva licencia un
vehículo marca Suzuki por calle Juan Enrique Rosales rumbo al poniente.
Debido
a su ingesta alcohólica, el sujeto perdió el control del móvil
impactando en la parte posterior a un station wagon marca Hyundai, el
cual por proyección chocó a un segundo vehículo marca Mitsubishi, ambos
que estaban estacionados a pocos metros de la intersección con Avenida
Martínez de Aldunate.
Al
darse cuenta de los daños que acababa de ocasionar y al no poder mover
su vehículo, el imputado descendió raudamente del mismo y comenzó a
correr con el fin de escapar del lugar, siendo interceptado y retenido
por vecinos del sector, además de los propietarios de los móviles
siniestrados.
Tras ser detenido por Carabineros, Castillo Campos fue ingresado a la patrulla policial.
Una vez adentro amenazó a una de las víctimas, gritándole a viva voz:
“te voy a matar cuando salga, ya sé dónde vives”, expresiones que
causaron temor y angustia en la mujer.
Asimismo,
el individuo se negó a efectuarse la prueba respiratoria de alcotest y
además no mantenía salvoconducto que le permitiese estar circulando en
ese horario, debido a la cuarentena obligatoria a raíz del estado de
excepción constitucional de catástrofe producto de la crisis mundial del Coronavirus.
Pese
a todo lo anterior, el persecutor sólo le solicitó al magistrado
Cristian Armijo decretar la prohibición de salir de Magallanes a
Castillo Campos, lo cual no fue controvertido por la defensa y en
consecuencia fue la medida cautelar que impuso el juez de Garantía,
quien finalmente estableció un plazo de 90 días para cerrar la
investigación.