En
la madrugada de este martes Carabineros detuvo a dos sujetos que habrían
protagonizado un robo de licores al interior del Restaurante Fusiones,
ubicado en calle O’Higgins de Punta Arenas. Ambos quedaron con arraigo
regional y quedaron con prohibición de acercarse al local.
El
procedimiento policial se inicia por una testigo ocular. Alrededor de
la 1.20 hora, la empleada del Restaurante Ruta de Darwin salió a calle
O´Higgins para fumarse un cigarrillo. Su turno laboral había concluido y
se aprestaba para regresar a su casa, hasta que un fuerte ruido llamó
su atención.
Según
el parte policial, la mujer vio que dos adultos patearon y destrozaron
una puerta del Fusiones. Mientras los individuos estaban en el segundo
piso, la trabajadora denunció los hechos a Carabineros.
De
acuerdo con los antecedentes de la formalización, los imputados –ambos
de 28 años– cortaron el suministro eléctrico del restaurante. Después
reunieron 12 botellas de vino, un whisky Jack Daniels, un vodka
Stolishnaya y un agua mineral. Además intentaron sustraer un notebook
marca Lenovo. El botín está avaluado en 2,3 millones de pesos.
Los
funcionarios detuvieron a los imputados al interior del Fusiones.
Estaban ocultos en el segundo piso con las especies en su poder. El
dueño del restaurante se encontraba en el local Ruta de Darwin –del que
también es propietario– y reconoció a uno de los arrestados como uno de
sus garzones.
Durante
la mañana de ayer el Laboratorio de Criminalística (Labocar) y la
Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros analizaron las
cámaras de seguridad en calle O’Higgins, fijaron fotográficamente el
lugar y levantaron muestras genéticas.
Los
imputados quedaron a disposición del Juzgado de Garantía de Punta
Arenas. La fiscal Romina Moscoso les comunicó que serían investigados
por robo en lugar no habitado.
Durante
la audiencia, la defensa hilvanó su propia teoría del caso: los
imputados ingresaron para beber alcohol al interior del restaurante, lo
que quedaría demostrado por la fijación fotográfica.
Aunque
el tribunal indicó que esa versión debía investigarse, ordenó el
arraigo regional y prohibición de acercamiento al local. “No se entiende
que quien ingresa a un recinto particular forzando la puerta de ingreso
lo haga con un fin distinto a sustraer especies”, manifestó el juez
Juan Villa.