Ayer, hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, fue trasladado un imputado que la tarde del miércoles fue detenido por Carabineros tras una persecución.
En primera instancia, la fiscal Rina Blanco en la audiencia le informó al imputado Eduardo Andrés Pérez Delgado que se iniciaba una investigación en su contra por los hechos que ocurrieron alrededor de las 16.30 horas del miércoles 5 de octubre, en circunstancias que el imputado circulaba al interior de un vehículo por Avenida Circunvalación, lugar donde personal de Carabineros realizaba un patrullaje preventivo por la ciudad. En esos momentos, al intentar fiscalizarlo el imputado se dio a la fuga en retroceso, instantes que chocó un móvil que estaba estacionado en el lugar por estar siendo fiscalizado. Ante esto, el conductor se inició una persecución que terminó en la esquina de la Avenida Circunvalación con calle Gaspar Marín, lugar donde el imputado y su acompañante siguieron su huida a pie por calle Gaspar Marín, donde se le dio alcance al imputado, mientras el otro ocupante ingresó a un domicilio en calle Cardenal Samoré.
Con estos antecedentes al imputado se le formalizó por el delito de atentado y amenazas contra la autoridad, quedando con la medida cautelar de firma en la Fiscalía.
En la audiencia, además se le indicó que mantenía una orden de detención pendiente por una causa de un delito que afectó a un establecimiento educacional. En la audiencia, el juez Pablo Miño le indicó que había sido requerido por los hechos que ocurrieron en las vacaciones de invierno de 2015 del establecimiento educacional 18 de Septiembre, ubicado en calle Gaspar Marín N° 170, donde desconocidos ingresaron por vías no destinadas para su ingreso y sustrajeron dos computadores notebooks, dándose a la fuga del lugar, cometiéndose el delito de robo con fuerza en lugar no habitado, situación que fue denunciada. Al iniciarse una investigación por estos hechos, el 28 de agosto del año pasado, personal de la SIP de Carabineros ingresó al domicilio del imputado Eduardo Pérez Delgado, quien mantenía oculto en su poder los dos computadores robados desde el establecimiento educacional. Con estos antecedentes al acusado se le atribuyó el delito de receptación, solicitando una pena de 541 días de presidio, sin embargo, ayer el propio imputado admitió responsabilidad, siendo condenado a 61 días de presidio y una multa de 5 UTM, Tras la admisión de responsabilidad el juez le otorgó el beneficio de la remisión condicional, es decir deberá firmar y ser controlado en libertad por personal del Centro de Reinserción Social de Gendarmería por un año.