Ayer, un acusado de varios delitos de robo y con amplio prontuario policial, nuevamente fue enviado a la cárcel en prisión preventiva a la espera de su juicio, luego de ser detenido en la vía pública en circunstancias que debió estar cumpliendo un arresto domiciliario total.
De acuerdo a lo señalado por el fiscal Manuel Soto, el imputado Milton Neftalí Cheuquepán Manríquez no estaba cometiendo ningún delito en la vía pública, pero sí incumpliendo la medida de arresto domiciliario total. “Precisamente nosotros el lunes solicitamos al tribunal una audiencia para revisar la medida cautelar del imputado, sin embargo, fue detenido en la vía pública, por lo que tuvo que comparecer en calidad de detenido por un delito de desacato por incumplir el arresto domiciliario total, cautelar que mantenía junto con el arraigo regional. Lo que buscábamos con esta audiencia es la prisión preventiva por el peligro para la seguridad de la sociedad por el delito que se le imputa y por el peligro de fuga, que se ratificó con su detención en la vía pública. Ante esto el Tribunal Oral en lo Penal decretó la prisión preventiva para el imputado hasta la realización del juicio que será el próximo 11 de octubre a las 8.30 horas”.
Cheuquepán Manríquez fue condenado en el mes de abril en el Tribunal Oral en lo penal a cinco años y un día de cárcel, pena efectiva, sin embargo su defensa recurrió a la Corte de Apelaciones para que se repita el juicio, lo que se otorgó. Ante esto la Fiscalía buscará acreditar ante otros jueces que los hechos ocurrieron el 8 de agosto de 2015, en horas de la tarde cuando los imputados G.E.G., de 17 años, y Milton Neftalí Cheuquepán Manríquez, de 39 años, llegaron hasta el inmueble ubicado en calle Armando Sanhueza a la altura del 2.300, donde el adulto escaló una pandereta e ingresó al inmueble por una puerta de cocina, registrando las dependencias sustrayendo diversas especies, entre ellas equipos computacionales y un par de zapatillas.
Tras el ilícito, Cheuquepán tomó contacto con el adolescente haciéndole entrega de las especies, las cuales fueron recuperadas posteriormente por personal de la SIP de Carabineros en el domicilio del menor, logrando su detención, al igual que la de Cheuquepán, a quien una de las víctimas reconoció el par de zapatillas que habían sido sustraídas desde uno de los domicilios afectados. Al adolescente lo condenaron por este mismo hecho, pero por el delito de receptación. El imputado mantiene diversas condenas por robo con intimidación y otros delitos de porte de armas cortantes.
Además, durante las Fiestas Patrias, Cheuquepán también fue detenido en la vía pública portando un arma cortante.