A
las 15:30 horas del lunes, Carabineros recibió una denuncia telefónica
desde la Población Cecil Rasmussen. Una madre solicitaba la presencia
policial porque sus hijas, de iniciales C. E. O. C. y C. A. O. C., se
habrían enfrascado en una pelea.
Según el parte policial, las hermanas
habrían discutido por el uso de un vehículo que ambas tienen como
herencia. Presuntamente, la pelea escaló en violencia y se propinaron
golpes y arañazos en distintas partes del cuerpo.
Una
de las imputadas quedó con heridas en su nariz, mientras que la otra
fue lastimada en sus brazos y piernas. Ambas constataron lesiones leves.
Por
estos hechos, las hermanas fueron trasladadas ayer a la Primera
Comisaría de Punta Arenas para su control de detención. Antes de ser
formalizadas, ambas siguieron discutiendo de manera verbal, por lo que
el juzgado de garantía solicitó que fuesen separadas por un carabinero
como medida de seguridad.
Ya
sentadas, la fiscalía les comunicó que serían investigadas por el
delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar.
En
cuanto a la pena solicitada, la fiscal, Romina Moscoso, solicitó que
cumplan con 300 días de cárcel y la prohibición absoluta de acercarse
entre ellas por un plazo de dos años. La persecutora pidió que esa
última medida quedase como cautelar.
“Esto
es considerando los antecedentes que fundaron el requerimiento,
especialmente los antecedentes de violencia intrafamiliar entre ambas y
la animosidad que no solo se ve reflejada en el parte policial, sino que
además, lo hemos podido presenciar de manera previa a la audiencia”,
dijo la fiscal.
El
Ministerio Público dio la opción de superar la rencilla a través de un
juicio simplificado. Para ello, las imputadas tenían que reconocer su
responsabilidad en los hechos y pagar 11 UTM (cerca de 550 mil pesos).
Por
consejo de los abogados defensores -Guillermo Ibacache y Ramón Bórquez,
respectivamente- las hermanas negaron su participación.
Según
el defensor Ibacache, esta causa podría terminar en una suspensión
condicional del procedimiento. “Nosotros creemos que, a la larga, ellas
entenderán que los problemas familiares se tienen que solucionar por
otras vías, y no de esta forma”, dijo.
Como
las defensas no cuestionaron las medidas cautelares, el tribunal ordenó
que ambas quedasen con la prohibición de acercarse entre ellas. El
futuro judicial de ambas volverá a revisarse en marzo, en una audiencia
de juicio simplificado.