Según lo relatado por la joven de 19 años, Cynthia Mansilla
Quinchamán, “anduve menos de cinco
minutos en el taxi, cuando puse el cuchillo no vi sangre así que no lo toqué en
el cuello. La versión que le di a la policía fue la misma que entregué al
principio. Recuerdo que consumí alcohol y andaba cerca de las 22.30 horas y
tomé el taxi cerca del Unimarc Sur. Tomé el auto y le pedí que avance unas
cinco cuadras y después que dobló le pedí que pare. Antes que llegue
Carabineros otra persona fue a ayudar al taxista; me sujetaron las manos, me
quitaron el cuchillo de cocina y las tijeras se rompieron en el forcejeo. Los
daños al interior del taxi no sé cómo se provocaron. Después me llevaron al
hospital a constatar lesiones y ahí dije que no sé por qué hice esto”.
La víctima
Por su parte, la víctima del asalto también subió al estrado durante
el primer día de juicio, recordando: “Cuando (la agresora) se subió no me dio
ninguna dirección en específico. Al llegar a una esquina me detuve y sacó un
cuchillo y me pidió que le entregue la plata. No me recuerdo que andaba curada.
Nunca me habían intentado asaltar anteriormente, por lo que sólo reaccioné a
quitarle el cuchillo. No me di cuenta que en su otra mano tenía una tijera, por
lo que si no me muevo me la entierra en el cuello. Comenzó un forcejeo, logré
comunicarme con la central de taxis, donde dije que me estaban asaltando. Ahí
llegó un colega que me cooperó para reducir a la joven, me ayudó a sujetarla
hasta que llegó Carabineros. Mientras ella se resistía nos agarró a patadas y
me amenazó que no sabía con quién nos estábamos metiendo, porque había salido
hace poco de la cárcel. A ella nunca la había visto antes”. El afectado indicó
que el móvil sufrió varios daños.
Piden 10 años
La Fiscalía solicita una pena de diez años de cárcel para la acusada
por el delito de robo con violencia e intimidación, mientras la defensa aspira
una pena inferior, tal como lo señaló el abogado José Miguel Navarrete: “Mi
representada reconoce los hechos y da cuenta de la dinámica de los hechos y cada
detalle. Nuestra tesis es que la pena que solicita el Ministerio Público es
excesiva y debe ser una menor a la solicitada por la Fiscalía”.