Dos
sujetos detenidos, una importante cantidad de droga decomisada, además
de la incautación de un vehículo, un arma y dinero, fue el resultado de
un operativo efectuado ayer por efectivos de la Brigada Antinarcóticos
de la Policía de Investigaciones de Punta Arenas.
Del
hecho se tuvo conocimiento ayer alrededor del mediodía cuando un fuerte
contingente armado llegó hasta un domicilio en calle Balmaceda a sólo
pasos de Armando Sanhueza, lugar donde los efectivos policiales
ingresaron para realizar diversas diligencias en la búsqueda de
sustancias ilícitas.
El
procedimiento, que llamó la atención de las personas que a esa hora
circulaban en pleno centro de Punta Arenas, respondió a un trabajo
investigativo que se venía gestando hace varios días y que ayer arrojó
resultados positivos.
Y aunque no hubo un pronunciamiento oficial por
parte de la PDI, que en la
jornada de hoy entregaría detalles de la operación, se conoció que el
procedimiento consideró además el allanamiento de un segundo domicilio,
ubicado en el sector norte de la ciudad.
Siempre
de acuerdo a versiones extraoficiales, se supo que los detenidos y la
droga incautada tendrían directa relación con los delitos de tráfico y
comercialización de cocaína.
De acuerdo a los antecedentes, a lo menos
dos kilos de la sustancia habrían sido decomisadas durante la jornada de
ayer, además de un vehículo, un arma de fogueo y una cantidad
importante de dinero en efectivo.
A
pesar del hermetismo que la policía civil ha mantenido hasta el
momento, ayer se pudo captar cuando personal fuertemente armado
irrumpió en la vivienda ubicada en calle Balmaceda (altura del 500). En este procedimiento, incluso, personal especializado de la PDI trabajó con un perro adiestrado en la búsqueda de drogas.
Diario
El Pinguino intentó obtener una versión oficial para conocer los
detalles de la operación, además del tipo y cantidad de droga incautada,
pero desde la Policía de Investigaciones se informó que aún se
encuentran realizando diligencias que se enmarcarían dentro de un plan
de intervención y desbaratamiento ligado a la Ley 20.000.
Quien
sí entregó una versión de los hechos fue el propietario de la vivienda
allanada (quien mantuvo en reserva su identidad).
Señaló que desconocía
lo que estaba sucediendo, pero que se encontraba nervioso y acongojado
“por el complejo momento que me ha tocado vivir y del cual no tengo
conocimiento ni responsabilidad”. El domicilio, agregó, lo comparte con su hijo.
Ayer,
en horas de la tarde, personal de la Brigada Antinarcóticos continuaba
con las diligencias, mientras dos personas (que no fueron identificadas)
fueron detenidas y trasladadas al cuartel policial a la espera de lo que determine la Fiscalía.