Dada
a que no están las garantías para que retire a su hijo de la casa de la
madre, es que ha acudido un hombre, mayor de edad, a buscar a su hijo
de más de cuatro años.
Pese
a que por protección al menor, no podemos divulgar su nombre, el padre
angustiado acudió hasta las dependencias de Pingüino Multimedia, para
hacer presente el problema que está pasando.
“Son
cuatro años que llevó en el Tribunal de Familia, hay obstrucción
constante en el régimen de visitas. Este año la magistrado determinó que
van sumado 50 incumplimientos y es un maltrato grave al estado
emocional de mi hijo. Se apercibió a la progenitora al pago a una multa
de 1utm. Este pago no se realizó, y otro magistrado dijo que no tenía
efecto. Yo veía a mi hijo los días de semana, tres veces, y a veces con
autorización de la madre podría pernoctar en mi domicilio”, señaló el
padre.
Agregó
que “no se puede realizar el retiro, y además las veces que lo
realizamos este año no se entregó, entregaba excusas de que no quería
ir, y no lo hemos podido ver. Esto partió el 17 de junio, son cerca de
190 días. Solamente pude pasar una Navidad con él, el año pasado la
madre viajo, se solicitó la compensación de ese viaje, para que pase el
cumpleaños conmigo, pero esto se demoró, y se pidió que se notifique con
una condición especial, y esto demoró, entonces mi abogado desistió.
Ante ello solicitamos las dos festividades, y se acreditó, pero en estas
condiciones imputas (retiro del menor en el domicilio de la mamá, por
parte de la pareja de la madre o el abuelo por la conflictividad), no se
puede hacer, solicitando el padre que se haga en el domicilio de los
abuelos maternos”.
Para
finalizar manifestó que “el curador al ítem, es un abogado que el
Estado asigna a mi hijo para defender sus derechos, y uno de esos es
mantener contacto con ambas familias. Sucede que el curador al ítem de
mi hijo, fue previamente el abogado particular de la madre, lo que falta
a la ética, es un abogado colegiado, y debiera abstenerse”.
Ahora solo espera que se escuche su petición y poder volver a abrazarse con su pequeño hijo.