Una
empresaria decidió presentar una querella criminal en contra de su
excontadora, luego de acusarla por dejarle millonarias deudas.
De
acuerdo a la acción judicial patrocinada por el abogado Mario Elgueta,
su representada, Vanessa Karina Iglesias Valenzuela, propietaria de dos
hostales ubicados en el sector céntrico de Punta Arenas, en los cuales
ejerce su actividad económica como empresaria independiente, con la
colaboración de su madre Cupertina del Carmen Valenzuela Muñoz.
En el
año 2012, llevaba la contabilidad de un primerhostal un contador de
nombre Mario Núñez, junto a él, en su oficina, trabajaba la querellada
María Inés Caipillán Hermosilla. En una ocasión la madre de la
querellante, habló con Caipillán y le consultó si ella era igualmente
contadora, a lo cual la querellada contestó que sí, y que podría
llevarles los trámites y la contabilidad.
Desde ese año aproximadamente,
esta persona comenzó a ejercer esas labores hasta que el 2015 llevó
adelante la contabilidad de los dos hostales.
Se
indica en la querella, que la madre de la querellante le entregaba el
dinero total del pago del IVA mensual, monto que comprendía los pagos de
impuestos por ambos hostales. El dinero se le entregaba directamente a
la querellada.
En
el año 2016, por motivos personales, Vanessa Iglesias tuvo un
alejamiento con su madre, tiempo en el cual no tuvieron contacto. Fueron
4 meses en los que la querellada hacía los formularios de IVA, donde
aprovechando el distanciamiento que existía entre madre e hija, le
cobraba a la mujer mayor por los dos hostales, y más tarde hacía lo
mismo con la hija.
En
esos cuatro meses, Vanessa Iglesias en dos ocasiones le realizó
transferencias a la cuenta corriente de la querellada, y en otras dos
ocasiones le entregó dinero personalmente. Justamente ese año se
facturaron altos montos, con lo cual el IVA era de gran valor, generando
altas sumas de las cuales se apropió.
Hasta
ese momento, no existía para madre e hija ninguna situación que
alertara que algo irregular estuviere ocurriendo, eso sí, cada vez que
Vanessa Iglesias entraba a generar una factura, le aparecían mensajes
como de acercarse a regularizar su situación y que estaba pendiente la
declaración de renta. Sin embargo, la propia querellada se ocupó de
descartar dichas alertas, ya que como contadora, cuando se le
consultaba, decía que era problema de la página.
En varias ocasiones que
la querellante ingresó al sistema del SII no pudo hacer la factura ya
que estaba bloqueada. En esos momentos llamaba a María Caipillán, quien
concurría al SII a desbloquearla, señalando que “el servicio de
impuestos internos tenían un desorden y por error de ellos se bloqueaba
la opción de facturación de usuario.”
Además,
falsamente por cierto, señalaba tener contactos con funcionarios del
Servicio de Impuestos Internos y Tesorería, aparentando tener mucha
confianza con ellos. Esto último es de gran trascendencia ya que cada
vez que la querellante veía que había sido desbloqueada del sistema,
confiaba en que todo se había arreglado y por lo tanto, estaba en orden.
Durante el mes de agosto del 2017, Iglesias y su madre empezaron a
sospechar ciertas actitudes de la querellada e irregularidades en el
Servicio de Impuestos Internos, ya que la querellada afirmaba
situaciones muy poco creíbles, como que Tesorería le daría un bono por
cuatro meses de $200.000- o que ella estaba tramitando en Sercotec un
proyecto para mejorar la infraestructura del hostal, y que ya estaban
listas con la postulación y para
la posterior entrega del dinero ya que había salido beneficiada y en lo
cual, según ella, no era necesaria la presencia de ellas, ya que como
contadora tenía poder de hacer todos los trámites y que solo debía
esperar a que el dinero llegara.
En
ese mismo mes (agosto de 2017), llamaron a la madre de la afectada
desde Tesorería General de la República, y pedían contactarse con ella
personalmente y en forma urgente sobre un tema confidencial. Ya no era
la primera vez que llamaban desde dicho organismo público, y siempre la
querellada se preocupó de disipar falsamente cualquier preocupación
tanto de Vanessa como de su madre.
Ante
dicha sospecha, la afectada no dudó en dirigirse a la Tesorería donde
le entregaron un certificado de deuda que en ese momento casi llegaba a
los 8 millones de pesos, monto que fue subiendo todos los meses por los
intereses de una deuda morosa por el no pago de impuestos desde febrero
del 2016, fue ahí que se le explicó textualmente que no se habían pagado
los impuestos en el Servicio de Impuestos Internos.
Por
su parte, en el Servicio de Impuestos Internos se le indicó que los
formularios que tenían en su poder, que habían sido entregados por la
querellada eran falsos.
Tras
esto, madre e hija realizaron las denuncias ante la Policía de
Investigaciones, lugar en el cual les dijeron que no es primera vez que
esta contadora hace algo así. Posterior a ello, y como era de esperar,
comenzaron a llegar las cobranzas, órdenes de embargo, que tuvieron y
pudieron enfrentar con ahorros, pudiendo pagar algo de las deudas. Sin
embargo, en el Servicio de Impuestos Internos, siguieron apareciendo
montos impagos siendo ahí cuando se dieron cuenta de que la contadora
nunca pagó los impuestos, se quedó con todo el dinero, incluso cobrando
dos veces el mismo mes.
Al
día de hoy continúan las millonarias deudas por tributos no pagados, y
siguen sumando los intereses, multas y reajustes, de los cuales la
querellante ha descubierto, alrededor de 18 millones de pesos líquidos
que se entregaron a la querellada, y que se apropió indebidamente, mismo
monto que hubo que pagar al Fisco, más los reajustes, intereses y
multas.
La
querella criminal va en contra de María Caipillán Hermosilla, por
delito de apropiación indebida y falsificación de instrumento público,
acción judicial que fue declarada admisible por el Juzgado de Garantía.