Una verdadera batalla campal se vivió durante el fin de semana en la
localidad de Río Gallegos, mientras se disputaba una prueba tuerca denominada
1/4 de milla, en el Autódromo José Muñiz.
Según se informó por el medio Nuevo Día, de la capital santacruceña,
el hecho terminó con detenciones y heridos confirmándose la presencia de
chilenos involucrados.
La publicación señala lo siguiente: “Un verdadero caos se desató en la
recta principal del histórico autódromo José Muñiz, donde se disputaba con
normalidad una nueva fecha del campeonato local, hasta que comenzó una fuerte
pelea transformada en batalla campal que terminó con un herido que fue
trasladado al hospital, dos detenidos y la confirmación de un sujeto armado,
que no participada de la competencia”.
De igual forma, comenzaron a circular una serie de comentarios en
redes sociales, donde también fueron evidencia los videos, donde se demuestra
la violencia con la que actuaron los asistentes, tanto hombres como mujeres,
quienes incluso en grupo agredieron a uno de los participantes en la pelea, el
que recibió hasta patadas en el suelo.
De acuerdo a los antecedentes, el incidente pudo haberse provocado por
el consumo de alcohol, algo que los usuarios del autódromo que realizan las
competencias en pista, repudiaron, solicitando a los encargados del recinto no
facilitar más el lugar para este tipo de competencias.
Los antecedentes están siendo manejados por los jueces argentinos,
aunque hasta el momento no se ha confirmado la presencia de chilenos detenidos.
Cabe indicar que durante el fin de semana fueron varios los
automóviles chilenos que se trasladaron hasta Río Gallegos para participar en
estas pruebas, lo que ya había ocurrido en ocasiones anteriores.
En uno de los videos que circulo por Facebook, se escucha a uno de los
argentinos que grabó señalando “dale chileno, pégale, pégale”, lo que
confirmaría que al menos uno de los participantes en la gresca podría ser
magallánico.
Los heridos no terminaron con heridas graves, por lo que luego de
haber sido atendidos en el hospital de Río Gallegos fueron dados de alta.