En el control de
identidad, Carabineros constató que el “mechero” era Jonathan Moya
Galleguillos. La autoridad estaba tras su pista para que ingresara a
cumplir una condena por microtráfico de drogas.
La
sentencia data del 12 de septiembre. El Juzgado de Garantía de Punta
Arenas le impuso 400 días de cárcel por vender drogas a menores de edad
en la Plaza Sampaio. Aunque la pena debía cumplirse de manera efectiva, jamás inició su cumplimiento.
Por
ello, el tribunal despachó una orden de arresto que se concretó en la
noche del martes, luego de ubicarlo por el robo de carnes en el Unimarc.
Ayer,
el juez Ricardo Larenas dio orden de ingreso para que el acusado
ingrese a purgar los 400 días de cárcel por microtráfico en el Complejo
Penitenciario de Punta Arenas. Respecto del hurto, lo sometieron a un
procedimiento simplificado y le impusieron otros 40 días de presidio.