El
evidente nerviosismo tratando de pasar inadvertida fue una de las
conductas que delataron a una ciudadana dominicana de 33 años en el
principal terminal aéreo de Punta Arenas, quien previamente había
arribado en un vuelo a la región más austral con 49 cápsulas ovoidales
al interior de su cuerpo, las que contenían más de 600 gramos de
clorhidrato de cocaína, sustancia que también fue detectada por los
canes de Aduanas, lo que motivó su detención pasadas las 15 horas del
viernes por efectivos de la Brigada Antinarcóticos de la Policía de
Investigaciones (PDI).
Durante
la tarde de ayer se realizó por videoconferencia la audiencia de
control de detención, instancia en que el fiscal Manuel Soto relató que
el hecho se suscitó cuando el personal regional del Servicio Nacional de
Aduanas que estaba constituido en el aeropuerto Carlos Ibáñez del
Campo, fiscalizó en la sala de espera de la huincha transportadora de
equipaje a la imputada identificada como Ana Yokasta Tineo Rosario,
quien descendía del vuelo 1161 de la empresa Latam, que acababa de
aterrizar en la capital magallánica.
Ingirió 49 ovoides
Fue
uno de los canes detectores de droga de los funcionarios controladores
el que mostró gran interés por la pasajera, lo que implicó que se le
efectuara una revisión de su vestimenta y equipaje, encontrando en uno
de los bolsillos de su chaqueta 10 ovoides que contenían clorhidrato de
cocaína. En ese momento la mujer admitió que había ingerido 49
contenedores de droga, evacuando de forma natural 11 de ellos.
Tras
lo anterior, la imputada fue trasladada hasta el Hospital Clínico de
Magallanes por personal de la PDI, lugar donde se le realizaron los
exámenes correspondientes, y en el transcurso de las horas expulsó los
28 ovoides restantes. En total, se logró incautar 616,91 gramos de la
sustancia ilícita.
Prisión preventiva
Por
el delito de tráfico de drogas, el persecutor le solicitó al magistrado
Franco Reyes el encarcelamiento de la mujer, y pese a que el defensor
penal licitado
José Miguel Navarrete se opuso a este requerimiento argumentando que
su representada sólo cumplía con la función de “transportadora” de la
droga y no era quien manejaba el negocio ilícito, además que no
registraba delitos anteriores, el juez de garantía dictaminó la medida
cautelar más gravosa, enviando a prisión a Tineo Rosario, y estableció
un plazo de 60 días para que se sustente la respectiva investigación.