El
joven de 20 años que protagonizó una persecución policial tras robar un
camión quedó en prisión preventiva. El Juzgado de Garantía de Punta
Arenas ordenó su ingreso a la cárcel por considerar peligrosa su
libertad para la sociedad.
La
seguidilla de delitos que habría cometido el imputado se iniciaron a
las 8 de la mañana del jueves. Un vecino de la Villa Aves Australes
prendió el motor de su camión Hyundai Porter para salir a realizar sus
labores diarias. Luego regresó a su domicilio mientras se calentaba la
máquina. Una vez que regresó a la calle, descubrió que su vehículo había
sido sustraído.
Carabineros
recibió la denuncia de la víctima y se abocó en la búsqueda del
vehículo. Un funcionario logró divisarlo en las cercanías de Rómulo
Correa con Frei Montalva, cerca de donde ocurrió el robo.
El
joven que manejaba el vehículo sustraído, Rolfi Vargas Peña, se negó a
detener la marcha y huyó de los móviles policiales. Una persecución se
desató en dirección al norponiente de Punta Arenas. El imputado no
respetó semáforos en rojo ni discos “pare”. También tomó calles contra
el sentido del tránsito. En su carrera chocó contra tres vehículos y el
cierre perimetral de una vivienda particular.
Las
unidades le dieron alcance en la esquina de avenida Bulnes con Rómulo
Correa, frente al cementerio municipal. Aunque el joven dio resultado
negativo en la alcoholemia, el narcotest dio positivo en presencia de
cocaína y marihuana. Además, no contaba con su licencia de manejo.
La
Primera Comisaría se llenó de movimiento. Las víctimas concurrieron al
cuartel para denunciar los hechos, mientras que el imputado continuó su
actitud contumaz. Según el parte policial, destruyó dos cámaras de
seguridad ubicadas en los calabozos.
En
total, los daños en los tres vehículos chocados se avalúan en 3.700.000
pesos. Respecto a la reja de la vivienda, el propietario tendrá que
pagar dos millones de pesos para reponerla.
El imputado quedó ayer
a disposición del tribunal. El Ministerio Público lo formalizó por tres
delitos: robo por sorpresa de vehículo motorizado, manejo bajo el
efecto de sustancias sicotrópicas y daños.
Por solicitud de la fiscalía, el juzgado impuso la medida cautelar más rigurosa que contempla la ley: la prisión preventiva.
“El
tribunal aprecia varios factores legales que permiten concluir que la
libertad del imputado es peligrosa para la seguridad de la sociedad. Por
lo pronto, el número de delitos y la gravedad de las penas asignadas”,
resolvió el juez Juan Villa.
Por
acuerdo entre las partes, el tribunal fijó un plazo de 90 días para la
investigación. El joven fue trasladado al Complejo Penitenciario de
Punta Arenas una vez que concluyó la audiencia.