Un
día intenso vivió la familia de Juan Antonio Aguilar Maichil, pescador
desaparecido hace diez días en Porvenir. Y es que, al mediodía de ayer,
el hallazgo de un cuerpo sin vida a la orilla del Estrecho de
Magallanes, en el sector de Barranco Amarillo, alertó a las policías.
Con el correr de las horas, aquella información, que se asoció
inicialmente al pescador, se modificó al tratarse de otro cuerpo.
Situación que horas más tarde cobró otro color, ya que se encontró otro
cuerpo en Porvenir, que todos los indicios indican que debería tratarse
del hombre buscado hace diez días.
En
Barranco Amarillo, primeramente, Jaime García, un trabajador que
realizaba obras en una vivienda ubicada en calle Juan Williams 09924, se
percató de un fallecido, así lo indicó posteriormente, señalando que
“estoy trabajando en una ampliación y vine a mirar a la orilla de la
playa y me encontré al hombre sin vida. Le avisé a otro vecino y bajamos
a verlo, se ve que no tiene lesiones y ahí se llamó a Carabineros”.
El
capitán Ricardo Andrade, jefe de la Subcomisaría de Río Seco, señaló
que “se alertó a la Central de Comunicaciones el hallazgo de un cuerpo
en el sector costero, se bajó a un lugar de difícil acceso, donde había
una persona de aproximadamente 50 años y se aisló el sitio del suceso y
personal de la Armada tomó el procedimiento para dar cuenta a la
Fiscalía”.
Al lugar concurrió personal de la Brigada de Homicidios de la PDI, para realizar las pericias y así identificar al cuerpo.
También
concurrieron al menos tres familias que señalaban que mantenían
cercanos desaparecidos. Entre estas personas que acudieron al lugar,
estaba Carolina Aguilar, hermana de Juan Antonio Aguilar Maichil, con la
incertidumbre de saber si el cuerpo era el de su hermano.
Tras
el trabajo de la PDI en Barranco Amarillo, se pudo determinar que se
trataba de un ciudadano argentino identificado como Samuel Florentino
Gutiérrez, quien había salido este año de la cárcel con libertad
condicional, tras haber sido condenado a veinte años de presidio por un
asalto.
El
hombre llevaba aproximadamente un día y medio fallecido en el lugar,
antes de ser hallado. Su causa de muerte fue ahogo por inmersión,
aunque las circunstancias siguen siendo investigadas por la Brigada de
Homicidios de Punta Arenas. El fallecido no presentaba lesiones de
ningún tipo en su cuerpo.
En Porvenir
En
Porvenir, en tanto fue hallado otro cuerpo. Y si bien, hasta el cierre
de esta edición no había confirmación, todos los indicios indican que se
trata de la persona que había sido visto por última vez la semana
pasada al descender de la embarcación. Antes de confirmarse la
identidad, la fiscal jefe de Porvenir, Wendoline Acuña, señaló que “al
tomar conocimiento dispuse que la Brigada de Homicidios realice las
diligencias, y se dispuso el traslado a Porvenir para que realicen las
pericias. Esta persona llegó a Porvenir, donde hay cámaras que
registraron cuando bajó de la embarcación y se encuentran en la
Capitanía de Puerto de Tierra del Fuego”.
Además,
el jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI, Jaime Rossel, manifestó
que “si bien es cierto que hay colegas de la Brigada de Homicidios de
allá, se trasladó personal del laboratorio nuestro al lugar. Hay claros
indicios que indican que es el pescador desaparecido. De cualquier
forma, debemos esperar la comprobación científica del perito en huella”.
La familia del pescador no quiso emitir declaraciones, pero preliminarmente, a través de varias publicaciones
por redes sociales, han destacado la presunta participación de su
hermano en el posible fallecimiento. Esto, ya que Carolina Aguilar
Maichil y José Alejandro Aguilar Maichil no tenían relación en más de
doce años y existía una relación de enemistad entre ambos.
Situación que sin duda irá escalando con el correr de los días. De confirmarse
el fallecimiento, será materia de la Fiscalía el iniciar las
investigaciones correspondientes que determinen la presunta
participación de terceros en el hecho.
Donde dos personas tendrían un
rol preponderante: el ya mencionado hermano -actualmente preso por
hurto de un auto ocurrido en marzo- y el dueño de la lancha, Nelson
Caibul. Ambos, quienes viajaron con el malogrado pescador a Porvenir para pescar centollas, siendo las últimas dos personas que lo vieron con vida.