A
prisión preventiva fue enviado un hombre de 56 años, quien fue
denunciado por una menor de 13 años, quien señaló que fue agredida
sexualmente por parte del imputado desde fines de enero de este año
hasta hace pocos días atrás.
Según
lo relatado por el subprefecto Gaspar Montero, jefe de la Brigada
Investigadora de Delitos Sexuales y Menores de la PDI, la divulgación de
los hechos la realizó a una amiga de su misma edad. “Nuestra brigada
recibió antecedentes que una menor había sido víctima de una agresión
sexual. Se logró establecer que esta niña, de 13 años, había estado
siendo agredida por una persona mayor. Se practicaron los exámenes
sexológicos, que determinaron que sufrió este delito de violación y de
manera reiterada. Se obtuvo la declaración de la menor y se obtuvo la
orden de detención del tribunal. Se trata de una persona cercana al
entorno de la víctima, logrando acercarse a ella con este vínculo de
confianza, comenzando con abuso sexual y luego concretar violaciones en
más de una oportunidad. Con el cúmulo de antecedentes, confesó los
hechos. La menor le cuenta esto a una amiga de 13 años, quien da luces
de lo que estaba sucediendo, y le cuenta a su familia que finalmente
denuncia esto en nuestra unidad”.
Tras la detención del imputado B.A.B. fue trasladado al Juzgado de Garantía de Punta Arenas, donde la tarde de ayer fue formalizado por abuso sexual y violación impropia.
Entre
algunos antecedentes que se dieron a conocer, fue que desde fines de
enero hasta mediados de abril la llevaba a su domicilio, el último
episodio se habría registrado la semana pasada, cuando el imputado fue a
buscar a la menor a su establecimiento educacional, llevándola a su
casa, y al estar con ella le realizó tocaciones y la violó.
Con estos antecedentes se le formalizó por el delito de violación impropia reiterada como un abuso sexual impropio.
El
imputado fue enviado a prisión preventiva por representar su libertad
un peligro para la víctima, a lo que accedió la jueza Paula Stange. Así
lo indicó la fiscal Wendoline Acuña: “Se solicitó la prisión preventiva,
porque creemos que es la medida proporcional a la gravedad de los
hechos, esto comenzó a fines de enero de este año, hasta la semana
pasada, y según lo que indica la niña eran dos veces por semana. Por el
delito de violación impropia arriesga penas que parte en cinco años y un
día hasta veinte, mientras que por abuso sexual la pena parte de tres
años hasta diez de presidio y al ser reiterado la pena aumenta”.
El plazo para el cierre de la investigación se fijó en cuatro meses.