Sumas
de dinero que van desde los $20 mil y se empinan hasta los 500 mil, es
el botín que a diario se está llevando una o más personas a través de
una “sencilla” modalidad de estafa a través de redes sociales.
Las
denuncias conocidas por nuestro medio a través de los propios
afectados, convergen en un elemento común: un número de celular, a
través del cual se ofrecen diversos productos y servicios “a pedido” del
requirente.
Hace
tan sólo una semana, una persona se vio afectada y, a modo de alerta,
quiso hacer pública su mala experiencia: “Necesitaba arrendar una sede
de junta de vecinos (del sector sur de Punta Arenas) para un evento a
beneficio, razón por la cual a través de un popular sitio en Facebook
solicité el número de contacto”.
La
respuesta no demoró en llegar, como tampoco el contacto al celular
mencionada. Amablemente, al otro lado de la línea, primero una mujer y
luego un hombre, le dieron cuenta de la disponibilidad de arriendo y el
valor. Claro que como primer acercamiento se le solicitó un adelanto de
$20 mil a modo de asegurar la reserva (depósito en Cuenta Rut), con el
acuerdo de reunirse en determinado día y hora en la puerta de la
requerida sede. Aquello nunca se concretó, porque nadie de la
“dirigencia” de la sede llegó a la cita. De hecho, cuenta la afectada,
tras contactarse con los verdaderos encargados del recinto, le
aseguraron que desconocían a las personas mencionadas, que el costo no
tenía nada que ver con los verdaderos valores y, peor aun, que la sede
hacía rato estaba arrendada para esa fecha.
Segundo caso
El hurgar en las redes sociales permitió llegar hasta otro de los afectados. Esta vez de la ciudad de Puerto Natales.
“Necesitaba
encargar un repuesto de vehículo a la Zona Franca de Iquique, y
encontré en redes sociales el ofrecimiento y el contacto de un número
celular”.
Agrega,
que fueron tres o cuatro contactos los que le permitieron confiar de
aquella persona que dijo domiciliarse en Punta Arenas y que aseguró ir
en viaje a Iquique. “Luego vino el depósito de 400 mil pesos y el corte
total de la comunicación. No supe nada más”.
Cambio de giro
El
tercer caso tuvo un contacto sorpresivo, dado que la persona afectada
contestó desde la comuna de Tierra Amarilla, Región de Atacama. “A esta
persona, una mujer, la contacté hace más menos un mes porque ofrecía el
servicio de traslado de escolares. Me señaló que en esta fecha era
difícil encontrar cupo, pero que posiblemente uno de sus clientes
suspendería el servicio por traslado. Cuatro días después me dijo que la
posibilidad estaba, pero que como había más interesados se hacía
necesario el pago de 40 mil pesos por adelantado. Entre mi necesidad de
servicio y la confianza que me dio, deposité”.
Agregó
que de ahí no supo más de esta persona, y que luego buscando en redes
sociales encontró denuncias similares, con el mismo número de celular.
También con mascotas
Otro afectado de Punta Arenas, tiene que ver con el rubro de las mascotas.
En
esta oportunidad, el servicio ofrecido en redes sociales era de
veterinaria y alimentación. “A la empresa la conocía solo de nombre y
por buenas referencias, así que no dudé en solicitar una hora urgente
para mi perrito, previo adelanto solicitado de 15 mil pesos. Cuando
llegué a la dirección se me señaló que no había registro algunos y que
ellos jamás piden depósito por adelantado”.
En
la publicación aparecen a lo menos dos nombres de establecimientos que
ofrecen este servicio orientado a mascotas en la capital magallánica.
Incluso, uno de éstos aclara que “no pedimos transferencias previo a consultas”.
Suma y sigue
La
lista de diversas “ofertas” a través de este número suma y sigue, tanto
relacionado con servicios como con venta de artículos. Nombres como
Rodrigo, Karina, Julio y Fernanda son recurrentes como contacto, al
igual que apellidos como Romanet, Yáñez y Muñoz. El número siempre es el
mismo: 942726XXX.