Buscando
repetir el juicio oral en contra de un condenado por reiterados robos,
la Fiscalía y la defensa realizaron los alegatos ante la Corte de
Apelaciones de Punta Arenas.
El
Fiscal Fernando Dobson, señaló que “en este caso el Tribunal Oral
decretó una pena que es cercana a los seis años y medio de cárcel, pero
advertimos que en esta sentencia existe una causal de nulidad, ya que se
impuso una pena menor por el delito de tenencia ilegal de arma de
fuego, donde la ley establece una sanción de tres años y un día a cinco
años de cárcel, sin embargo, el tribunal lo condenó a una pena de 541
días de presidio por ese delito, y entendemos que la ley no permite
aplicar una pena menor a la establecida y es por eso que presentamos
ese recurso, y si se acoge debe repetirse el juicio, donde pretendemos
demostrar la participación del imputado por los delitos de robo de los
que fue absuelto. Estimamos que la prueba era de una entidad para que el
tribunal forme convicción, por lo que consideramos que el mérito de los
antecedentes permitía imponer un castigo mayor”.
Cabe
recordar que en el juicio realizado a mediados del mes de marzo pasado
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, condenó a Rubén Arturo
Ruíz Pérez, a cinco años de presidio como autor del delito reiterado de
receptación y 541 días por tenencia ilegal de cartuchos balísticos de
armas de fuego. Mientras que la acusada Marcela Paz Ampuero Cabrera, fue
condenada a cuatro años como autora de un delito de receptación, pero
con el beneficio de libertad vigilada intensiva al reunir los
requisitos.
La
acusación del Ministerio Público acusó a los imputados por varios
hechos, el primero que da cuenta que el día 24 de julio de 2017 en horas
de la noche, el imputado Rubén Arturo Ruíz Pérez en compañía de otro
sujeto, se dirigió hasta el inmueble ubicado en calle Miraflores 391 de
la ciudad de Punta Arenas forzando la puerta de acceso y utilizando una
herramienta ingresando y registrando sus dependencias para sustraer un
computador notebook, especie que fue recuperada el 23 de agosto de 2017
por parte de la PDI.
Segundo hecho
El
16 de agosto de 2017, en horas de la madrugada, el imputado Rubén
Arturo Ruíz Pérez, en compañía de otros sujetos se dirigieron en su
vehículo Volkswagen Golf, hasta el local comercial “Sustratos del sur”,
ubicado en calle Rómulo Correa 293 de esta ciudad. Allí forzaron la
reja, ingresaron al recinto y sustrajeron gran cantidad de productos
agrícolas y de cultivo tales como cajas de fertilizantes, carpas de
cultivo, varios dispensadores de droga denominados “Arturitos” metálicos
entre otros, especies avaluadas en cerca de tres millones de pesos que
los antisociales guardaron y trasladaron a bordo del vehículo del
imputado.
Hecho 3
El 23 de agosto de 2017 en horas de la mañana, cerca de las 11 horas, efectivos de la PDI dieron cumplimiento a la entrada
y registro al domicilio de pasaje Enrique Kruse 241 perteneciente al
imputado Rubén Arturo Ruíz Pérez y su pareja Marcela Paz Ampuero
Cabrera, lugar donde además se encontraba estacionado el vehículo con el
que Ruíz Pérez se trasladó a perpetrar el robo indicado, pudiendo
constatar que el imputado mantenía en su domicilio especies provenientes
de aquel ilícito, específicamente dispensadores de droga metálicos
coloquialmente llamados “Arturitos”, Del mismo modo, el imputado tenía
en su poder numerosas especies provenientes de otros robos, especies
avaluadas en más de 50 millones de pesos.
La
Fiscalía considera que Marcela Ampuero Cabrera, de igual forma no
podía menos que conocer el origen ilícito de todas aquellas especies
encontradas al interior de su domicilio proveniente de los robos
indicados, aquella ejerció actividades consistente en efectuar la
reducción de múltiples especies de origen ilícito, por la vía de empeñar
diversas joyas en la Caja de Crédito Prendario de Punta Arenas.
Cuarto hecho
Ese
mismo día, los efectivos de la PDI al ingresar al domicilio del
imputado, encontraron también un cargador de escopeta calibre 22 largo
con cuatro proyectiles balísticos sin contar con autorización de la
unidad pertinente para su tenencia. Cabe indicar que el imputado no
justificó la tenencia de ninguna de las especies antes referidas,
teniendo además elementos conocidamente destinados para la perpetración
de robos tales como dos radios Handy, una barretilla o “diablito”,
gorros pasamontañas, sierras metálicas, linternas, destornilladores,
Napoleón, ganzúa y buzo de trabajo, entre otros.
Por todos estos delitos, la Fiscalía pidió una pena que alcanza los 25 años de cárcel.