Por
primera vez, la Fiscalía de Punta Arenas hizo un llamado a las personas
que hayan sido víctimas de robos en sus domicilios a acercarse a sus
dependencias del Pasaje España N° 35.
La
fiscal de la Unidad del Sistema de Análisis Criminal y Focos
Investigativos (Sacfi), Rina Blanco, señaló que “el objetivo es difundir
que las especies sean reconocidas por las víctimas, por cuanto se trata
de especies que fueron incautadas en diligencias de entrada y registro a
un domicilio que se realizó el 1 de septiembre del año pasado, y
desconocemos a las víctimas y son alrededor de 80 joyas, juegos de
video, consolas, notebook y radios de vehículos, entre otros, que una
persona puede reconocer”.
La
representante del Ministerio Público indicó que “en ese hallazgo se
logró ubicar una víctima, pero aún falta encontrar a otros afectados.
Esto podría corresponder a más de un robo, todos antes del 1 de
septiembre del año pasado. Esto se dio cuando estábamos realizando
indagaciones en uno de los focos de robos de viviendas, y en uno de esos
se logró ubicar en la casa del imputado varias especies de una de las
casas afectadas, pero ahí nos encontramos con otras especies”.
La
fiscal agregó que para poder reconocer las especies que se encuentran
en la Fiscalía Local de Punta Arenas, tiene que tener algún documento o
algo que acredite que le pertenece. “Desde ahora estas especies están en
Fiscalía en custodia y las personas afectadas pueden venir y la Unidad
Sacfi puede mostrar a estas personas las especies. Lo más importante es
que hayan realizado la denuncia, con un documento escrito como boleta o
factura, pero algo que pueda acreditar el dominio. Pero si no la tiene
veremos la forma de poder acreditar si es que la víctima reconoce su
especie. Si nadie reclama esto, se vana destrucción, mientras que las
joyas se van a remate”.
La totalidad de especies recuperadas fueron avaluadas en más de 10 millones de pesos.
Se indicó que esta incautación se logró tras la detención de imputados en Armin
Alexander Haeberling Lizama, de 26 años, oriundo de Chiloé, y Moisés
Andrés Haro Nancuante, de 33 años, fueron trasladados hasta el Juzgado
de Garantía de Punta Arenas, donde fueron formalizados por el delito de
robo en lugar habitado, hecho ocurrido entre el 12 y 16 de abril de este
años, en la casa de las víctimas en Las Naciones, donde ingresaron los
imputados que sustrajeron una caja fuerte con dinero en efectivo, una
pistola Taurus, una chequera del Banco BCI, además de tarjetas de
créditos y cámaras fotográficas, entre otras especies, que fueron avaluadas en cerca de 20 millones de pesos.
Investigación
Cabe
recordar que en septiembre del año pasado, la Unidad del Sistema de
Análisis Criminal y Focos Investigativos (Sacfi) del Ministerio Público,
junto a la PDI, logró aclarar un millonario robo perpetrado en al menos cuatro viviendas.
Con
esos antecedentes, los imputados Haeberling Lizama, Moisés Andrés Haro
Nancuante y Daniel Báez Álvarez, fueron formalizados por robo en lugar
habitado, falsificación y uso malicioso de documento mercantil, además
de microtráfico de drogas.
Daniel
Báez Álvarez habría usado cheques robados de una de las viviendas
afectadas, acudiendo a cuatro lugares distintos, adquiriendo
principalmente productos de pesca por varios millones de pesos.
Tras
esto, las personas que recibían estos cheques a cambio de estos
productos se daban cuenta luego que se había dado orden de no pago de
dichos documentos siendo formalizado por el uso y falsificación de
documentos privado mercantil en carácter de reiterado.
Armin
Alexander Haeberling Lizama, de 26 años y Moisés Andrés Haro Nancuante,
de 33 años, fueron formalizados el 2 de septiembre del año pasado,
por el por el delito de robo en lugar habitado, hecho ocurrido entre el
12 y 16 de abril de este años, en la casa de las víctimas en Las
Naciones, donde ingresaron los imputados que sustrajeron una caja fuerte
con dinero en efectivo, una pistola Taurus, una chequera del Banco BCI,
además de tarjetas de créditos y cámaras fotográficas, entre otras
especies, que fueron avaluadas en cerca de 20 millones de pesos. Se
indicó que el imputado Haeberling Lizama utilizó los talonarios de
cheques robados para luego falsificarlos, imitando la firma del titular y
realizando diversas transacciones, esto junto a Báez Álvarez. Mientras
que a Haro Nancuante, se le formalizó por ingresar a una casa en la
Población Eusebio Lillo, donde compró salmones con la cuenta de los
afectados del robo, donde se llenó el cheque, entre otras compras. Con
estos antecedentes se les formalizó por robo en lugar habitado,
falsificación y uso malicioso de documento mercantil, además de
microtráfico de drogas.