na pena de 541 días de presidio está solicitando la Fiscalía para un constructor que estafó a una mujer de 88 años.
Tras cerrarse la investigación en contra de José Iván Marusic L’huissier, de 41 años, la fiscal Wendoline Acuña presentó acusación por un delito de estafa residual.
De acuerdo a lo expuesto por la fiscal Wendoline Acuña, un trabajador independiente de la construcción recibió, “abusando de la ancianidad y soledad de la víctima”, 15 cheques por 320 millones de pesos para diversos trabajos en tres propiedades. Esta acción llamó la atención de la ejecutiva de cuentas de la afectada, quien dio a conocer del hecho a los familiares. De acuerdo a pericias, en las tres propiedades los valores no debían superar más allá de los 30 millones de pesos, sin embargo, en esta ocasión el imputado se aprovechó y logró una suma superior a los 300 millones además, que algunos trabajos no concluyeron al momento de percatarse de la estafa.
Los hechos ocurrieron desde el mes de abril del año 2012, luego que la víctima, la mujer de ese entonces 88 años, Lidia Garese Boselli, contrató los servicios del imputado José Iván Marusic L’huissier, de 41 años, de profesión constructor, para que realizara diversos trabajos de reparación en los inmuebles de propiedad de la afectada, dos ubicados en calle Jorge Montt y un tercero en José Menéndez, consistentes, entre otros, en pintura de puertas y ventanas, instalación de cerámicos, guardapolvos, pintura, limpieza de caldera, barandas y construcción de un muro de concreto, trabajos que según la experiencia y valor habitual en el mercado no debían costar más allá de 30 millones de pesos aproximadamente. “Sin embargo, el imputado en pleno conocimiento de estos valores, por la profesión que desempeña, abusando de la ancianidad y soledad de la víctima, quien vivía sola en Punta Arenas, ya que sus familiares residen en Santiago, como también de su problema mental denominado demencia tipo Alzheimer, la engañó cobrándole en forma reiterada altas sumas de dinero por tales trabajos, haciéndole creer que no le había pagado o que había pagado sumas inferiores de dinero, cuestión en lo cuál ella creyó por la confianza que él generó en ella y dados los olvidos propios de su enfermedad, perjudicándola así en un breve lapso de tiempo en la suma total aproximada de $ 320.000.000. Entre el 27 de abril del año 2012 y hasta el 18 de junio del año 2013 la víctima giró en favor del imputado un total de 15 cheques de sus cuentas corrientes del Banco de Chile y Santander, por diversos montos, que van desde $ 1.000.000 hasta más de $ 80.000.000 cada uno”, se señaló.
En la causa también hay una querella en contra del imputado, patrocinada por el abogado Francisco Cárdenas.