Ayer, al mediodía, cuatro detenidos por el delito de abigeato fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
Se trata de Víctor Manuel Chávez Cuyul, Pablo Andrés Chávez Cuyul, Sebastián Velásquez Delgado y el menor de 16 años de iniciales N.A.C.C., los que fueron sorprendidos por personal de Carabineros al interior de la Estancia Pecket, ubicada a 46 kilómetros al norte de Punta Arenas.
El fiscal Fernando Dobson explicó a los cuatro imputados que el Ministerio Público inició una investigación en su contra, formalizando la investigación en contra de los imputados.
Los hechos
Durante la audiencia, el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, indicó que los sujetos fueron detenidos el día 21 de diciembre en horas de la tarde. De acuerdo a los antecedentes, el trabajador de la Estancia Peket, perteneciente a la Sociedad Ganadera Marín SA, se encontraba recorriendo el predio ubicado en el kilómetro 47 de la Ruta 9 Norte, encontrando una de las tranqueras con un tablón quebrado. En el sector aledaño, existían diversos corderos faenados y una lancha, descendiendo dos de los imputados, quienes al percatarse de la presencia del trabajador ganadero se dirigen y se ocultan en la embarcación de nombre Geraldine, de manera que en el lugar se detecta la presencia de los cuatro imputados, quienes precisamente mantenían maniatadas la cantidad de 97 animales ovinos.
Al constituirse en el lugar Carabineros, los imputados mantenían al interior de la embarcación una mochila con diversos cuchillos y cerca de doce metros de cuerda de color azul, similar a las utilizadas en las ataduras de los animales. Se agregó que, según los registros de la autoridad marítima, la embarcación en la cual se ocultaron los imputados, no se encuentra operativa por el estado en el que se encuentra. Por lo demás, ninguno de los imputados mantiene autorización de zarpe para desempeñar labores de pesca artesanal. El avalúo de los animales radica en la suma estimativa de 35 millones de pesos.
Los hechos antes descritos contribuyen la figura del delito de abigeato.
Pese a que la Fiscalía solicitó la medida cautelar de prisión preventiva para los tres adultos, la defensa se opuso aludiendo a que en sus vestimentas los imputados no mantenían rastros de haber matado a los animales, considerando que no presentaban manchas de sangre; así lo explicó el abogado defensor de los adultos, Leonardo Vallejos: “Lo que pasa que para justificar como una medida tan grave, como para meter preso a una persona, tienen que existir antecedentes para una real participación en los hechos que se formalizan. Acá el Ministerio Público señala que los imputados tenían unas cuerdas y un cuchillo y que estaban al interior de una embarcación a cien metros del lugar. Lo cierto es que ellos se dedican a la pesca, donde se ocupan cuerdas y cuchillos. Ninguno de ellos tenía evidencias físicas de haber participado en la matanza de los animales, y eso es lo que nosotros estábamos alegando. Si bien es cierto, el tribunal no comparte eso, dice que sí hay antecedentes para justificar el delito, y determina no enviarlos a la cárcel porque la eventual pena no sería la que pide el Ministerio Público”.
Al término de la audiencia, el fiscal Fernando Dobson dijo que pese a que el tribunal no dio lugar a la determinación de enviar a los imputados a prisión preventiva, pueden recurrir a una apelación a dicha medida. “Mantenían maniatados a los corderos, andaban en una embarcación que estaba varada en el lugar y en la cual pretendían transportar estos animales. Hay cuatro imputados, tres de ellos hermanos y se les atribuye la participación de este delito. Los hechos configuran el delito de abigeato, porque además no pudieron dar razón justificada del por qué estaban en el lugar y por qué tenían los elementos que son similares a los que fueron utilizados para amarrar los animales. Habían cuatro imputados, tres adultos y un menor de 16 años, respecto a los adultos solicitamos la prisión preventiva, al considerar que es un delito de gravedad por la cantidad de animales y porque el afectado señaló que son animales de alto costo por ser de exportación, pero el tribunal desestimó esto y quedaron excarcelados, pero es una determinación que podemos apelar”.
Las penas, por el alto valor de los corderos, partirían en los cinco años y un día de cárcel para los adultos, por lo que el presidio sería efectivo.
Pablo Chávez y Sebastián Velásquez quedaron en libertad, con medidas cautelares de arraigo y prohibición de acercarse al predio, al igual que el menor de 16 años, quien deberá someterse a la vigilancia de Fundación Esperanza, mientras que Víctor Chávez ingresó a cumplir una condena de 170 días, por otro delito, si es que se revocara dicha pena, el sujeto quedará en prisión preventiva. Se decretó un plazo de 90 días para el cierre de la investigación.