Cinco años, aproximadamente, se mantuvo en silencio una menor de edad, quien cansada de tanto sufrimiento, se atrevió a denunciar a su padre por abusarla sexualmente de manera reiterada.
Los hechos quedaron al descubierto el sábado, cuando la estudiante de 10 años contó de lo sucedido a una profesora. Le confesó que desde los cinco años era víctima de tocamientos de índole sexual por parte de su padre biológico; por este motivo, la docente de inmediato dio cuenta de los hechos a personal de PDI, tal como lo indicó el comisario Arnaldo Valdés, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales: “Se acogió una denuncia por abuso sexual, seguidamente se realizaron las diligencias por el personal especializado y se estableció la acreditación de los hechos junto al fiscal, obteniéndose la orden de detención”.
Formalización
R.M.G., de 50 años (con iniciales por protección a la menor), fue trasladado hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, donde se realizó el control de detención. En la audiencia, la fiscal Wendoline Acuña le indicó que se iniciaba una investigación en su contra por el delito de abuso sexual. De acuerdo a los antecedentes expuestos en la audiencia, la denuncia fue interpuesta el viernes, cuando la menor de 10 años se atrevió a contarle a una profesora que la noche del jueves, ella se había ido a acostar a la cama de sus padres. Fue a allí que el imputado, aprovechando que su esposa estaba durmiendo y que su hija estaba acostada entre ellos, que realizó las tocaciones por diferentes partes del cuerpo. Sin embargo, tras la denuncia, se pudo dar cuenta que los hechos se venían repitiendo desde que la menor tenía cinco años. Por esta razón, la fiscalía formalizó al imputado por el delito de abuso sexual reiterado en una persona menor de 14 años, en calidad de autor.