Un
trágico desenlace tuvieron dos amigos y compañeros de trabajo de una
empresa salmonera, luego que el sábado 20 de junio se perdiera todo tipo
de rastro de ambos en la ciudad de Puerto Natales, llevando a sus
familiares y seres queridos a estampar una denuncia por presunta
desgracia tanto ante la Policía de Investigaciones (PDI) como en
Carabineros.
Se
trata de José Aguilar Maichil, de 35 años, y Mauricio Muñoz Godoy, de
33, cuyos cuerpos sin vida fueron hallados al interior de un automóvil
Volkswagen burdeo –de propiedad del primero de ellos- en las aguas del
Canal Señoret, luego que hace una semana Aguilar pasara a buscar en la
tarde a su colega a su domicilio, desapareciendo hasta la tarde de ayer.
Registro de cámara
Precisamente, detectives de la
PDI recibieron la noche del viernes los registros audiovisuales
captados por una cámara de seguridad del personal de la Armada de Chile,
específicamente de la Capitanía de Puerto de Puerto Natales, quienes
dieron cuenta que un operador de una empresa portuaria había revisado
las grabaciones que podían tener relación con la tragedia.
Fue
así que tras conocer esta nueva información, el Ministerio Público
instruyó a efectivos especializados de la Brigada de Investigación
Criminal (Bicrim) de la PDI realizar las diligencias pertinentes con el
video, logrando determinar que el móvil se precipitó a las aguas por
medio de una rampa de un embarcadero situado en la intersección de
Avenida Pedro Montt (Costanera) con calle Diego Gallegos, perdiéndose de
vista tras unos minutos.
Tras
el análisis del registro, funcionarios de la Brigada de Homicidios de
Punta Arenas se trasladaron hacia la capital de la Provincia de Última
Esperanza, y durante la mañana y tarde de ayer, en un trabajo
mancomunado junto a buzos tácticos de la Armada, se logró avistar dos
cadáveres al interior del automóvil que permanecía sumergido a una
profundidad aproximada de cinco metros.
Mientras
el equipo especializado efectuaba denodadas labores para el rescate de
los cuerpos y del vehículo, cerca de un centenar de personas, entre
ellas familiares y amigos de las víctimas, se congregaba en el borde
costero, generando un ambiente de expectación e incertidumbre, mientras
la ingobernable desazón de los más cercanos se acrecentaba con el paso
de los minutos.
La trágica noticia
Minutos
después de las 15 horas se comunicó la estremecedora noticia que nadie
quería oír, confirmándose que el móvil efectivamente era el de José
Aguilar Maichil, junto el hallazgo de dos personas sin vida dentro del
mismo. Una hora después, y con la ayuda de un camión grúa, se pudo
retirar del fondo marino el automóvil, mientras que los cuerpos fueron
identificados por las familias de acuerdo a las vestimentas.
“Mediante
las vestimentas, la conclusión de la comparación del sistema biométrico
es posible determinar preliminarmente que son las personas que habían
desaparecido. No obstante falta la certificación científica mediante las
impresiones necrodactilares que van a ser materia de las pericias que
efectuará el Servicio Médico Legal al cual fueron derivados ambos
cuerpos para la práctica de la autopsia respectiva”, ratificó el jefe de
la Brigada de Homicidios, subprefecto Héctor Marín.
Sin intervención
Asimismo,
detalló que al analizar los cuerpos se estableció que éstos no
presentaban lesiones atribuibles a terceras personas y que ambos habrían
fallecido producto de una asfixia mecánica. “Conforme a las cámaras de
seguridad y a la data que se efectúa a través del trabajo pericial de
personal de la Brigada de Homicidios, es posible inferir y concluir que
el fallecimiento de estas personas ocurre hace una semana”, concluyó.
Pese
a lo anterior, el fiscal Felipe Aguirre adelantó que las labores de
investigación continuarán en los próximos días luego de la autopsia de
rigor, y se espera que se determine el motivo por el cual ambos amigos
terminaron sumergidos en las gélidas aguas del canal Señoret, aunque la
causa preliminar apunta a que habría sido un accidente sin la
intervención de terceros en el hecho.
Consternación
Tras
enterarse de la trágica noticia, Carolina Aguilar, hermana de José,
lamentó profundamente lo ocurrido, señalando que su hermano era nacido y
criado en Punta Arenas, y hace algunos años se fue a vivir a Natales
para encontrar una mejor situación laboral.
“Lo
sentimos mucho, por parte de toda la familia, pese a que estuvimos un
poco distanciados un tiempo, siempre sabíamos de él“, expresó.
Manifestó
que durante esta jornada viajará a Última Esperanza para poder
trasladar el cuerpo hacia Punta Arenas, donde se realizará el velorio y
posteriormente el respectivo funeral.
“Él era muy alegre
y buen amigo, tenía muchas amistades y era muy querido. Estoy
agradecida con sus amigos Andrés Vargas y Solange Lara, que siempre lo
cuidaron y ellos nos informaron de todo lo que estaba pasando”, concluyó