Hasta ocho años de presidio arriesga un padrastro denunciado por los delitos de abuso sexual y violación en contra de una menor de edad.
De acuerdo a la acusación presentada por la Fiscalía y dada a conocer ayer en el inicio del juicio oral en contra de M.A.C.M., los hechos se habrían originado entre los años 2006 y 2007, cuando la menor de entonces 10 años, se encontraba en el domicilio que compartía con la pareja de su madre. De acuerdo a los antecedentes, mientras la víctima quedaba a solas con su padrastro, por la razón que su madre salía a trabajar, el acusado procedía a sacarle la ropa y realizarle tocaciones con sus manos en las partes íntimas de la menor, además de besarla y accederla carnalmente; luego de esto, el acusado obligaba a la menor a guardar el “secreto”.
Con estos antecedentes, la Fiscalía pide una pena tres años y un día por el delito de abuso sexual, mientras que por el delito de violación impropia solicita cinco años y un día de presidio.
Al inicio del juicio, el acusado subió a estrado negando los hechos por lo que fue llevado a juicio: “Siempre salía a trabajar para darle todo a mi familia. En esos años podía estar veinte días fuera de la casa, y no pasaba gran parte de los días con la familia. Después tuvimos la idea de irnos a Argentina, era un tema familiar y estábamos de acuerdo. El 2012 trabajaba con sistema de rol en Cerro Castillo y cuando subí, recibí un llamado telefónico de mi señora y mi suegra, diciéndome que la niña había dicho que la había besado y abusado. Volví, tratamos de aclarar el tema, en eso la niña dijo que era un mal entendido. Después fijamos fecha para ir a Argentina y el mismo día que íbamos a tomar el bus llegó un tremendo operativo de Carabineros. De ahí en adelante no los he visto más”.
En el juicio, el abogado defensor, Ramón Bórquez, señaló que su cliente niega los hechos, por lo que solicitan la absolución. “Él niega cualquier tipo de participación, señala que es inocente, en ese sentido hicimos nuestra petición de absolución. Declaró extensamente y contestó las preguntas del fiscal entregando su versión de los hechos”.
Tras la declaración del acusado, entregaron su testimonio una amiga de la víctima y la madre de la amiga, quienes denunciaron los hechos, señalando que la joven víctima quedó marcada luego de lo que le ocurrió.
Padre y madre
En el inicio del juicio, la abogada querellante, Martina Predenas, señaló que “los hechos han afectado a la menor, donde la dinámica familiar fue utilizada por el acusado para la perpetración de los hechos. La víctima se va a vivir con su madre a los cinco años, quien vive con esta persona. La pequeña siempre pensó que el acusado era su padre hasta la época que comenzaron a suceder estos hechos. La figura de su padre era la del acusado, por lo que para ella comienza una etapa de confusión. Esto hace que no devele los hechos a su madre por temor a que no le creyeran lo que le sucedía, contándole posteriormente a un adulto y amiga. Cuando la familia de esta niña decide trasladarse a Argentina, la madre de su amiga decide denunciar por el temor que la víctima salga del país con esta madre y padrastro”.
Añadió que la menor pasó al Hogar Miraflores, donde fue intervenida por más de un año, proceso que ha sido difícil, ya que se señala que la madre de la víctima siempre apoyó al acusado, su pareja. Ante esto, la menor jamás se retractó, ha mantenido su relato, por lo que como querellante se pide que se dicte sentencia condenatoria”.
Para hoy se espera que entregue su versión la víctima, quien actualmente tiene 18 años.