El pequeño de 6 años, alumno de la Escuela La Milagrosa, ingresó a
pabellón el viernes de la semana pasada para una intervención estética en su
boca, esto por una quemadura que sufrió anteriormente y por la cual ya había
sido intervenido en varias oportunidades en Santiago.
Sin embargo, y tal como denunciaron sus padres y familiares, una
posible negligencia por parte del personal del Hospital Clínico de Magallanes
en los tubos del ventilador mecánico lo dejó sin oxígeno, provocándole un
infarto que le causó la muerte cerebral.
Tras el deceso del niño, que este año ingresaba al primero básico, sus
órganos fueron trasladados a Santiago vía aérea, los que fueron derivados a
pacientes que se encontraban en lista de espera para recibir órganos.
La asignación y distribución de los órganos originados desde un
donante se lleva a cabo siguiendo las listas de espera que administra el ISP,
las cuales se encuentran priorizadas por gravedad del receptor o antigüedad del
paciente en la lista, independientemente del sistema previsional, afirma el
Minsal.