Ayer, en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, se realizó una audiencia de revisión de prisión preventiva solicitada por la defensa del imputado Cristián Chávez Sandoval, quien se encuentra privado de libertad desde el 19 de junio del año pasado, por los hechos que ocurrieron dicha madrugada al interior del domicilio de calle Patagona N° 1968, en el sector de Río de la Mano de Punta Arenas.
De acuerdo a la investigación que lleva adelante la fiscal Wendoline Acuña, y por la declaración del propio Chávez Sandoval en la audiencia de formalización de la investigación, los hechos ocurrieron cerca de las 20.30 horas. “Llegamos a la casa y compartimos unas cervezas, alrededor de cinco botellas de litro. Lo estábamos pasando bien, hasta que como la una de la madrugada ella quiso salir sola, a lo que me opuse. Estábamos en el dormitorio y ella al intentar salir la tomé del brazo y comenzamos un forcejeo, le di una cachetada, se defendió y me rasguñó la cara, se fue al living y me dijo que yo no valía la pena, eso me dio rabia. Fui a la cocina y tomé un cuchillo y me acerqué a ella que estaba sentada y sin decirle nada le enterré el cuchillo en el cuello. Salí de la casa, tenía rabia acumulada, caminé por la costanera hasta que la culpa me llevó a ir a Carabineros y denunciar el hecho. Al llegar a la casa y verla en el suelo sin vida reconocí que la había matado”, relató Chávez.
La causa de muerte según el Servicio Médico Legal fue por una herida penetrante cervical y anemia aguda por una lesión compatible con arma blanca.
A pesar que la defensa del imputado solicitó el cambio de la prisión preventiva por arresto domiciliario, la Fiscalía y la parte querellante se opusieron, a lo que el Tribunal no accedió al cambio, así lo señaló el abogado del Servicio Nacional de la Mujer, Ramón Ibáñez: “El imputado se mantendrá en prisión preventiva por un delito de femicidio consumado que terminó con la vida de Andrea Ugarte. No han variado las circunstancias, por lo que el Tribunal compartió el criterio de la Fiscalía y de esta parte querellante, en orden que es un delito de los más graves del ordenamiento jurídico, y que la seguridad del imputado constituye un peligro para la seguridad de la sociedad”.