Agolpados
ante una cámara desde la comisaría, los detenidos Susana Navarro
Salazar, Fernando Puchi Riquelme y Jonathan Bustamante Puchi escucharon
la medida cautelar impuesta por el tribunal. Cumplirán prisión
preventiva por tráfico de drogas y cultivo de cannabis sativa.
El trío fue detenido el martes por el OS-7 de Carabineros, tras incautárseles 154 plantas de cannabis y 360 gramos de cocaína.
Expelía a marihuana
En
la calle José Roberts, ubicada en la Población Juan Williams, los
vecinos sospechaban de una vivienda que expelía un fuerte olor a
marihuana. Por ello, denunciaron a Carabineros para que fiscalizaran el
lugar.
La
policía llamó al fiscal especialista en drogas, Manuel Soto. Al conocer
la denuncia, el persecutor instruyó que el OS-7 fuese a la vivienda con
orden de investigar y recabar medios de prueba.
Alrededor
de las 16 horas, la unidad llegó a la vivienda y fueron recibidos por
los imputados Navarro Salazar y Puchi Riquelme. Voluntariamente, la
mujer les dejó entrar a su domicilio para su registro.
En
su interior, Carabineros encontró cuatro dependencias con 154 plantas
de cannabis sativa. El sistema de cultivo era sofisticado: iluminado por
luces de sodio, estaba forrado en aluminio para mantener la
temperatura. Además, contaba con termómetros extractores de aire,
transformadores de energía y reflectores.
Navarro
Salazar le dijo al OS-7 que arrendaba otro domicilio en la calle Santos
Mardones, a solo 200 metros de la calle José Roberts. Cuando los
funcionarios llegaron, fueron recibidos por el tercer imputado, Puchi
Riquelme.
Ese
domicilio también fue registrado. Al interior de un closet, la policía
encontró un bolso con 360 gramos de clorhidrato de cocaína. Además,
incautaron una balanza digital y 21 mil pesos en efectivo.
Carabineros
detuvo a los tres imputados, quienes fueron trasladados a la Primera
Comisaría de Punta Arenas. Tras pasar la noche en los calabozos, el trío
se conectó al juzgado de garantía para seguir la formalización en su
contra.
Fiscal: “Su libertad resulta peligrosa”
Ayer, la fiscal Wendoline Acuña le comunicó a los detenidos que serían investigados por dos delitos: tráfico ilícito de drogas y plantación, cultivo y cosecha de cannabis sativa.
Además, la persecutora solicitó al tribunal que decretase la prisión preventiva mientras duren las indagatorias.
“Su libertad resulta ser peligrosa para la seguridad de la sociedad,
considerando la gravedad de los delitos por los que se ha formalizado y
el hecho de haber actuado en grupo o pandilla”, dijo.
Para
el abogado defensor José Miguel Navarrete, la medida cautelar
solicitada era excesiva, pues el tribunal tenía que considerar la
colaboración de Navarro Salazar durante el procedimiento policial.
“Su
declaración y actuación de permitir el ingreso voluntario (de
Carabineros) al inmueble permitió la indagación que permite establecer
los hechos de la formalización de cargo”, dijo.
El
defensor dijo que el coimputado Puchi Riquelme se encontraba en la
vivienda donde estaban las plantas de cannabis, pero no se podía
acreditar que eran de él, porque era solo un arrendatario.
En
cuanto a Bustamante Puchi, el abogado señaló que él sí vivía en el
domicilio donde se incautó el clorhidrato de cocaína, pero no dormía en
la pieza donde fue encontrada. Por ello, no se le podía inculpar.
Los
argumentos del abogado Navarrete fueron desestimados por el juez Franco
Reyes, quien se inclinó por la posición del Ministerio Público. “Este
tribunal estima que existe un nivel de conocimiento respecto a la
actividad desplegada por Navarro Salazar que ha sido conocida por los coimputados”, manifestó.
De
este modo, el magistrado ordenó que el trío fuese ingresado al Complejo
Penitenciario de Punta Arenas. Se estableció que la investigación dure
tres meses.