Buscando justicia, una joven presentó ayer una querella criminal en contra los responsables del accidente que sufrió cuando, a bordo de su moto, fue arrojada al suelo por un cable en mal estado.
La propia afectada, Bárbara Reyes Ponce, quien quedó con una evidente cicatriz en su cuello, señaló que “ese día iba en mi moto bajando calle General Salvo y casi llegando a Videla cuando al cambiar de la pista izquierda a la derecha no vi un cable que estaba colgando a la altura de mi cuello, sólo sentí el cable que rozó mi casco y se quedó enganchado en mi cuello.
En ese momento no me caí de la moto, no la solté y traté de forcejear hasta que salté hacia atrás y la moto siguió andando unos 100 metros y caí y rodé y se me empezó a enrollar el cable en el cuello. Ahora físicamente me quedó esta cicatriz en el cuello que cuando la gente me ve piensa que quizá me quise matar o algo así, por eso deberé buscar hacer algo como una cirugía. Espero con esto que alguien se haga responsables por los daños sicológicos, físicos y de la moto. Estuve hospitalizada una semana y como el cable me quemó la piel y el pelo también tuvieron que hacerme un tratamiento”.
De acuerdo a lo señalado por el abogado querellante, Juan Carlos Rebolledo, la acción judicial busca que se castigue a los responsables por los perjuicios provocados a su representada. “La querella la estamos presentando en contra quienes resulten responsables, esto por un cuasidelito de homicidio por un incumplimiento de la normativa reglamentaria. Se supone que las empresas que prestan servicios de telecomunicaciones tienen que cumplir una normativa ya sea en cuanto a la altura de cables que disponen para no impedir el paso de los vehículos, además estas empresas están obligadas a efectuar mantenciones y por los antecedentes que disponemos ese cable se encontraba a una altura inferior a la dispuesta por la reglamentación.
Durante muchos días no se dispusieron la reparación de estos cables y se produjo la situación que llevó a interponer esta querella. Mi representada afortunadamente andaba en una moto de paseo, si hubiese andado en una moto de mayor cilindrada o vehículo descapotable, por ejemplo, literalmente le pudo haber cortado la cabeza y ante esto buscamos la reparación y el castigo a los responsables”.
Querella
En la acción judicial se indica que el 8 de septiembre de 2017 a las 12 horas, la víctima se desplazaba en su motocicleta marca Yamaha modelo FZ, por calle General Salvo de poniente a oriente y al llegar a calle Cirujano Videla, sorpresivamente fue arrancada de su móvil, pues un cable de servicio de comunicaciones, el que se encontraba fuera de la altura reglamentaria se le enrolló en su cuello, produciendo efecto de latigazo cervical, lo que hizo que se desestabilizara cayendo al suelo con el cable anudado y enterrado profundamente en el cuello y cabello, el cual fue arrancado por grandes porciones.
Posteriormente fue asistida por personal SAMU y en el Hospital Clínico de Magallanes, se le diagnosticó lesiones graves, con riesgo vital, según se informó por sus familiares posteriormente.
Un testigo interrogado por la policía, identificado como Miguel Ángel Bravo Chicuy, domiciliado en el sector del accidente, una vez ocurrido el hecho enrolló y guardó el cable que se aprisionó en su cuello, sosteniendo que aparentemente el elemento pertenecería una empresa de telefonía.
Entre los testimonios recogidos también se sostuvo que la empresa no realizaba mantenciones respecto del estado del tendido de cables pertenecientes a esta operadora de servicios de telecomunicaciones, y que desde varios días antes este material se encontraba a una altura antirreglamentaria, de tal manera que cualquier vehículo más o menos alto lo terminaría de bajar y producir hechos como los que la afectaron profundamente, pues su cuello ha quedado con la típica lesión que se puede producir con ahorcamiento, con secuelas estéticas y psicológicas, además que desde ya ha tenido que dar explicaciones a quien le pregunta manifestando que de modo alguno jamás atentaría voluntariamente contra su vida para tener huellas como las indicadas.
Además de las lesiones sufridas que se encuentran reflejadas en el Dato de atención de Urgencia, el vehículo sufrió daños de consideración en su costado derecho. Con estos antecedentes, se solicitó que el Ministerio Público investigue un cuasidelito de homicidio y que se oficie a la Municipalidad de Punta Arenas para que identifique a qué empresa corresponde el cableado materia de esta investigación. Además se pidió de informar respecto de las medidas de seguridad que estas empresas deben respetar respecto de alturas mínimas de instalaciones y sus obligaciones de mantención periódica de las mismas, entre otras diligencias solicitadas en la querella.