La desesperada madre de un tripulante desaparecido hace casi un año y medio realizó un desesperado llamado a que continúe la investigación en el caso de su hijo.
Idelbia Saldivia Águila, madre del tripulante José Márquez Saldivia, en conversación con Diario El Pingüino expresó sus sentimientos al no existir ningún indicio del paradero de su hijo: ”No sé qué hacer, cada día que pasa y que amanece es como que me voy muriendo de a poco, no sé si le hicieron daño o no le hicieron nada, no sé si está muerto o está vivo. Lo que si sé es que si mi hijito estuviese vivo de una u otra forma se comunicaría conmigo o con la Conita (su hija), quien está en Santiago”.
La acongojada mujer, señaló que se encuentra con mucho dolor por todo lo que ha pasado. “Mi nieta está solita en Santiago, no está con nadie y eso me mantiene con mucha preocupación, nos comunicamos de vez en cuando porque yo me lo paso mal, hay veces que estoy muy mal en cama, tirada. Sé que en algún momento algo se tiene que saber, porque no puede ser que haya desaparecido así como así, que no se le haya encontrado nada. A veces cuando pasa algo se encuentra hasta un botón, lo encuentran herido y aquí nada, ningún rastro, desapareció, es muy difícil la situación de nosotros como familia, estamos muy mal”.
La madre de José Márquez dice que como madre siempre tienen alguna intuición de lo que puede haberle pasado a su hijo. “La verdad es que yo de repente pienso que mi hijo puede estar vivo, de repente pienso que le hicieron algo, que lo mataron, no sé, pero él no era agresivo, no le hacía daño a nadie, claro, todas las personas tienen su carácter pero no para que pase algo tan grave. Era muy buen hijo, al igual que mis otros cuatro hijos. Es el dolor más grande que tengo y me voy a morir con esa pena, con ese dolor. Ojalá supiera qué pasó con él, porque al saber o encontrarlo de una u otra forma tranquilizaría en parte a la familia. No acepto que le haya pasado algo, pero de alguna manera si apareciera habría que aceptarlo”.
La mujer continuó su relato señalando que “ya no me quedan lágrimas, he llorado día y noche, no tengo palabras, cuando estoy sola en mi casa me tiró todo el día en la cama y ahora estoy mal de mi pierna y no puedo caminar bien. Estuve seis meses muy mal, hasta que ahora he podido levantarme, pero este dolor tan grande uno como madre no se puede recuperar, van más de 500 días que no sabemos nada de mi hijo, que desapareció. Estaba acostumbrada a verlo casi todos los días, iba como todos mis hijos a tomar café a la casa. Mis otros hijos siempre me van a ver y no me han dejado sola. Estoy desgarrada, si tuviese dinero iría por el mundo a llamarlo para saber dónde está, a llamarlo como salía las primeras veces, porque al principio salía a llamarlo por todas partes. Es un dolor muy grande que no se lo doy al más enemigo, me arrancaron una parte de mi alma, de mi corazón destrozado”.
Desaparición
La madrugada del 27 de enero de 2015, José Márquez Saldivia habría sido visto por última vez, luego de abandonar un local en calle Errázuriz, entre las calles Lautaro Navarro y 21 de Mayo. En esas circunstancias comenzaron a gestarse diversas versiones hacia donde se dirigió el padre de una joven, quien de inmediato con su familia realizaron la denuncia de presunta desgracia y comenzaron la búsqueda del trabajador de puerto.
Esa noche, de acuerdo a los antecedentes que se manejan, Márquez Saldivia salió de su trabajo en el Muelle Prat de Punta Arenas, se dirigió hasta el bar “El Colonial”, donde habría estado para luego abandonar el lugar con rumbo desconocido. Incluso la familia al momento de la desaparición presentó una querella criminal por un delito de secuestro.
Por su parte, desde que asumió como fiscal regional de Magallanes, Eugenio Campos Lucero, siempre ha sido enfático en recalcar que la investigación en casos de estas personas desaparecidas continuarán hasta tener resultados positivos.
Retenido en Australia
El año 2004, José Armando Márquez Saldivia se vio envuelto en un incidente cuando se desempeñaba como tripulante cuando se encontraba a bordo de la embarcación de bandera uruguaya Maya V, buque que fue detenido en enero de ese año por pesca ilegal de bacalao en las aguas de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Australia. En esa ocasión, Márquez Saldivia se encontraba con 24 tripulantes chilenos, entre ellos diez magallánicos.