Como una evolución positiva de su hijo, la madre del soldado que estuvo en riesgo vital tras un volcamiento en el sector de Ojo Bueno, Claudia Cano Chamorro, ayer manifestó a Diario El Pingüino que su hijo sigue grave, pero ya no se encuentra en riesgo vital.
La madre del joven soldado Javier Donoso Cano, que viajó desde Limache en la Región de Valparaíso donde reside para estar junto a su primogénito, cuando se enteró de lo sucedido la noche del 17 de julio pasado, señaló que “quiero aclarar que mi hijo no está en riesgo vital, está grave pero está mejor y ya lo despertaron y no está respirando por sus propios medios, apoyado de máquinas, pero está bien. Esta mejoría la comenzó a tener hace una semana aproximadamente, y ya está estable y los doctores nos han señalado que por el momento no quedaría con secuelas”.
Cano expresó su molestia por dichos que no son, esto en relación a que en una audiencia de revisión de prisión preventiva del conductor que está imputado en el accidente, se señaló que su hijo se encontraba sedado, en extrema gravedad y con ventilación mecánica. “Tengo molestia con que se digan cosas que no son, ya que mi hijo no está en riesgo vital ya que está evolucionando bien. En relación a la investigación espero que se haga como tiene que ser, no quiero hablar mal, pero que no se juzgue a la gente sin saber de las cosas como ocurrieron. Los militares se han portado como la familia que no tengo acá en Punta Arenas, se han portado muy bien conmigo”.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 22.50 horas del 17 de julio pasado, cuando según la investigación de la Fiscalía, el imputado Franco Naduris Castañeda, de 23 años, conducía bajo la influencia del alcohol y sin haber obtenido licencia de conducir su vehículo Mazda, por el camino del sector de Ojo Bueno en dirección a su lugar de trabajo, el Regimiento Acorazado Chorrillos.
Al llegar al kilómetro 2 de dicho camino, perdió el control del móvil por el exceso de velocidad, volcando a un costado de la vía. A raíz del accidente, el conductor resultó con una fractura en una de sus manos, mientras que sus acompañantes Andrés Gómez Velásquez y Alejandro Andrade Gómez quedaron policontusos leves, mientras que el soldado de 19 años, Javier Ignacio Donoso Cano, sufrió un TEC grave, hemorragia cerebral traumática, contusión pulmonar bilateral y neumotórax.
Con estos antecedentes, se formalizó al imputado por el delito de la conducción de vehículo motorizado bajo la influencia del alcohol sin haber obtenido licencia de conducir, con resultado de lesiones leves y lesiones graves gravísimas, esto en relación a la modificación de la Ley Emilia quedando en prisión preventiva hasta que el jueves en una audiencia solicitada por su defensa se le modificó la cautelar por arresto domiciliario total.