Madre denuncia intento de abuso contra su hija por chofer de aplicación de transporte

“Intentó
abusar de mi hija en la carrera, que ella solicitó del servicio
InDrive, no la dejó bajar del auto y la llevó lejos de donde tenía que
dejarla y la amenazó diciéndole que ya sabe dónde vive y dónde trabaja.
Tengan cuidado”.

Ése
fue el mensaje que Johana Galarza escribió en un grupo en Facebook de
la comunidad magallánica, en horas de la jornada del sábado.


Rápidamente
aparecieron respuestas: familiares del sujeto sindicado, (una abuela,
una vecina) y otros testimonios allí, tomándole el pulso a la amenaza.

La afectada, una joven de 20 años trabaja en un conocido restaurante en Punta Arenas.

El
jueves 29 de agosto, poco antes de la medianoche, pidió un vehículo por
la aplicación InDrive para ir desde el local de avenida Bulnes hasta su
casa, en la población Raúl Silva Henríquez. La joven le contó a su
madre que en cuanto se subió, el conductor, con acento extranjero (dice
la afectada que era venezolano), le dijo: “¿No te acuerdas de mi? Te
llevé la otra vez… Dame tu número (de teléfono)”.


Ella se negó y él insistió, hasta que llegaron a la casa. Y allí, él aceleró.

Johana
recuerda: “Él no la dejó bajar y arrancó. Mi hija me dice que, del
susto, me estuvo llamando por WhatsApp, y que incluso me escribió
mientras me enviaba su ubicación en tiempo real. Ahora, revisando la
conversación, vi que la alcanzó a enviar”.

El
conductor se estacionó, se quitó el cinturón de seguridad “y cuando
ella veía que hacía eso, abrió la puerta y corrió. Llegó llorando a la
casa”, relató la madre.


Su
hija no sabe dónde bajó, pero corrió y corrió hasta llegar a calle
Manantiales. Se ubicó y siguió corriendo, hasta llegar a su casa, la
noche del jueves, “llorando”.

Johana,
colombiana avecindada en Chile, recordó con esto una situación similar
que vivió “una vez en Santiago: un tipo nos dijo: “Tengo
muchas cuentas, no crean que no las voy a agarrar”.


Cuando
hizo la denuncia y contó de la nacionalidad del chofer, otros usarios
mostraron su extrañeza: el apellido del denunciado era Farías, que
sonaba a un nacional. “Y nos dimos cuenta con la foto que apareció y con
la matrícula del automóvil, que era otra persona”, describió.

Denunció el hecho a InDrive, la aplicación en cuestión. La llamaron y se comprometieron a bajar la cuenta.

Nicolás
Andrés Farías, el del nombre que aparecía en la conducción, también
respondió en el grupo: dijo que él estaba en Santiago, que no podía
haber sido él el autor de este angustiante hecho; y que le había escrito
a Johana para aclarar el hecho.


En
el transcurso de la tarde, ambos pudieron hablar: él le explicó que,
efectivamente, él le había prestado su cuenta a otra persona, que era de
nacionalidad venezolana, y que él le enviaría todos los datos y la
información a ella sobre el sujeto a quien le había pasado su acceso a
InDrive como conductor. Además, le pidió a ella que omitiera comentarios
sobre él, Nicolás Andrés Farías, pues había sido un malentendido por
una cuenta prestada.

Nicolás fue contactado por
este medio para escuchar su versión. “Ya logré comunicarme con la
persona afectada y la verdad no quiero que esto escale más”, dijo
escuetamente.


Johana,
en tanto, consultada por una posible denuncia ante Carabineros,
precisó: “Mi hija tiene problemas de ansiedad, ha estado con psicólogo.
Me ha dicho (de esto): ‘Mamá, no quiero más’. Ahora sale a la ca
lle y siente ansiedad”.

Del grupo en Facebook la sacaron.

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