La mañana de ayer, en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, se
dio a conocer la sentencia que deberá pasar H.R.V. quien durante esta semana
fue encontrado culpable de tres delitos, abuso sexual, violación y lesiones en
contexto de violencia intrafamiliar, hechos de la cual fue víctima su propia
hija.
Por el delito de violación
impropia, fue condenado a seis años de presidio, mientras por el abuso sexual,
alcanzó los cinco años recibiendo además un total de 61 días de presidio por
haber golpeado a su hija.
El fiscal de Puerto Natales,
Álvaro Pérez, dijo que “es una pena que se ajusta a los delitos cometidos, y lo
importante es que por los tres delitos que se siguió el proceso fue condenado,
incluso por la agresión que cometió en contra de su hija, luego de los hechos
de connotación sexual”, dijo el fiscal.
Cabe recordar que los hechos se
habrían comenzado a gestar en el mes de
febrero del año pasado, cuando el imputado, de iniciales H.A.R.V., que se
encontraba con la tuición otorgada de su hija de 11 años, en su domicilio,
comenzó a realizarle tocamientos de índole sexual en las partes íntimas de la
menor, advirtiéndola que no comente lo sucedido si no lo enviarían a la cárcel.
Posteriormente, en el mes de
marzo, nuevamente al interior de su domicilio en Puerto Natales, le realizó los
mismos actos de connotación sexual.
En un tercer episodio fue más
allá, y derechamente la violó.
Tras las agresiones sexuales, el
acusado, el 29 de abril del año pasado, llegó hasta el establecimiento
educacional de la menor, donde frente a profesores le propinó un golpe de
cachetada, lo que fue advertido por personal educacional que le reprochó su actuar,
por realizarlo sin un motivo justificado.
Luego de la comunicación de la
sentencia, el sujeto fue trasladado a la cárcel de Punta Arenas, pese a que
dentro de los próximos días, será llevado hasta el penal de Puerto Natales,
donde pasará los 11 años y 61 días recluido, sin ningún tipo de beneficio.
Una de las penas accesorias que
recibió el sujeto tiene relación a que quedará imposibilitado de por vida, para
trabajar con menores de edad, ingresando al registro de personas con
antecedentes por delitos sexuales, además de luego de cumplida su condena, deberá
ser supervisado por Carabineros, por un tiempo de diez años.