“Se me ha
hecho pedazos mi sueño mejor, se ha muerto mi niño, mi niño, hermano (…) Era
en abril el ritmo tibio de mi chiquito que danzaba, dentro del vientre un prado
en flor era su lecho y el ombligo, y el ombligo, y el ombligo el sol (…) Qué
hacemos ahora, mi dulzura y yo, con dos pechos llenos, con dos pechos llenos de
leche y dolor”.
Con la voz de
fondo del dueto realizado por Ana Belén y Juan Carlos Baglietto desde un equipo
musical puesto en la capilla, fue el tema “Era en abril” el que se eligió para
vivir un momento emotivo en la despedida de la pequeña Ailyn Catalina Garcés
Vargas.
Eran las 14.15
horas cuando los padres, Pamela Vargas y Juan Carlos Garcés, junto a su hija
mayor Fernanda, salieron en compañía de familiares y amigos desde su casa en
calle Puerto Varas N° 1240, en dirección a la capilla José Carpintero, a pocas
cuadras, en calle Pedro Bórquez, donde se le realizó el responso, y además
simbólicamente fue bautizada.
Tras esto,
las más de 100 personas acompañaron a la pequeña hasta el Cementerio Municipal,
su última morada.
Cabe
recordar que el pasado jueves, Pamela Vargas Guinado ingresó alrededor de las
15 horas al Hospital Clínico de Magallanes producto de dolores de parto, por lo
que fue ingresada para quedar hospitalizada. Sin embargo, y según acusa ella,
es que al pasar de las horas no fue atendida a pesar de los fuertes dolores,
llegando incluso el cambio de turno a las 20 horas de ese día, donde se le
habría acercado una doctora a quien no vio más, ya que producto del dolor se
habría desmayado, y alrededor de las 22 horas recién se le acercó personal
médico que al momento de realizar las mediciones de los latidos de la pequeña
Ailyn Catalina, ya no tenía. La niña murió en el vientre de su madre.
En esas
circunstancias, la mujer agregó que se le indicó que la bebé se le sacaría
posteriormente, a lo que ella tuvo que exigir que debían realizarle la cesárea
por un eventual peligro que corría también su vida.
Desde el
Hospital Clínico de Magallanes se indicó que están investigando los hechos con
un sumario interno, producto del mortinato, esto, principalmente, porque los
padres de la bebé señalaron que siempre estuvo en buenas condiciones durante
las 40 semanas de gestación, y que incluso la cesárea estaba programada para
las 10 horas de la mañana de viernes, esto es decir menos de un día desde que
la joven madre ingresó de urgencia, alegando que perfectamente pudo haberse
adelantado el parto.
Ahora se
espera que los padres de la niña fallecida interpongan una querella criminal
para que los hechos sean llevados a los tribunales y se aclare lo sucedido y
que no vuelva a ocurrir algo así dentro del establecimiento de salud,
determinando las responsabilidades.