Más de veinte años deberá cumplir en la cárcel un hombre que ayer sumó su tercera condena por un delito sexual.
Manuel Álvarez Pinto, fue sentenciado ayer a una pena de siete años de cárcel por un delito de violación impropia en contra de una menor de 13 años. Según la sentencia entregada por los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, Jaime Álvarez Astete, Claudio Neculman Muñoz y Luis Álvarez Valdes, se consideró el alto grado de violencia, presión y amenazas a que fuera sometida la víctima por el acusado. La circunstancia que tenía a su respecto un rol preponderante y de total asimetría con ella, ya que aparecía como el padre de familia. Asimismo se tuvo presente que aparece creíble que fueron más de dos accesos carnales a que sometió el acusado a su víctima, durante un largo período de tiempo. Asimismo, se tuvo presente el extracto de filiación y antecedentes del acusado incorporado por el ministerio público. Ante esto se le condenó a siete años de cárcel y accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos e inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena, y al pago de las costas de la causa.
Del mismo modo, a la inhabilidad absoluta y perpetua para desempeñarse en cargos, empleos u oficios en ámbitos educacionales o en situaciones que involucren a menores de edad, y a la sujeción a la vigilancia de la autoridad durante los diez años siguientes al cumplimiento de la pena principal, así como a la prohibición de acercamiento a la víctima por el lapso de un año, desde que obtenga su libertad.
Juicio
Cabe recordar que el juicio se realizó el lunes pasado, donde la Fiscalía probó el delito que se perpetró entre el 10 y el 20 de marzo del año 2011, en circunstancias que la menor víctima se encontraba en su domicilio en compañía del conviviente de su madre, quien la agredió sexualmente, a consecuencia de lo cual resultó embarazada, dando a luz a un hijo.
Según lo expuesto en juicio, el acusado pidió en todo momento a la menor mantener lo sucedido en secreto, como también le solicitó decir que aquel hijo era producto de un embarazo con un menor de 15 años que estuvo de paso por la ciudad.
En la declaración del propio acusado, dejó claro que “he sido condenado por otra causa por el mismo fiscal Dobson. Cuando estaba en la cárcel llegó la PDI a realizarme una prueba de ADN y transcurrido los meses le sacaron el ADN al niño y después en mayo del año pasado salió el resultado. A mi abogado le dije que no voy a negar el tema y reconozco que soy el padre del niño. Ella siempre quiso encubrir que era mi hijo, ahí fue que me formalizaron y siempre me iban a ver. Con ella estuve solamente una vez, ahí tuvimos relaciones sexuales en el mes de marzo de 2011, esto lo recuerdo porque quedaba como un mes para que ella cumpla 14 años”.
A pesar que el acusado indicó que había mantenido relaciones sexuales con la menor en una sola ocasión, todo fue contrastado por la propia víctima, quien en su declaración a los jueces fue enfática en que los hechos ocurrieron en más de cinco ocasiones, las cuales todas fueron forzadas por lo que ella siente odio hacia el imputado.
Otras condenas
Álvarez Pinto se encuentra en la cárcel por una pena de diez años y un día por un delito de violación en contra de otra menor de siete años. En esa causa la detención de Álvarez se practicó el 17 de junio del año 2013, en circunstancias que personal de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI efectuaba diligencias por el delito de violación impropia contra el imputado. Para tal efecto se constituyeron en el inmueble ubicado en la Población Archipiélago de Chiloé, donde se encontró a Álvarez Pinto al interior del domicilio, pese a tener una orden judicial de no acercarse a su esposa, por violencia intrafamiliar.
Tras esto, fue formalizado por los delitos de abuso sexual, abuso sexual impropio, violación impropia bucal y vaginal. Los hechos por los cuales aparece acusado venían ocurriendo en el transcurso del año 2012, hasta el mes de junio de 2013, donde la madre de la víctima dejaba diariamente a su hija, de ese entonces siete años (a la fecha de la denuncia), al cuidado de su amiga, esposa del imputado, en el domicilio de esta última. Fue así -señalan los antecedentes- que el acusado Manuel Alejandro Álvarez Pinto, aprovechando los momentos que quedaba a solas con la menor víctima, le exhibía en un computador imágenes y videos de contenido pornográfico, esto es, reproduciendo actos de personas teniendo actividad sexual explícita, para luego exigir a la menor la realización de aquellos actos exhibidos, procediendo a desnudarla, efectuándole tocaciones y accediéndola carnalmente.
La otra condena que debe cumplir Álvarez Pinto de cinco años y un día dice relación por un delito de violación que cometió en Tierra del Fuego luego de forzar sexualmente a un compañero de labores en una estancia. Esos hechos se remontan a la Navidad de 2012. El 25, en horas de la tarde, la víctima, de 21 años y con un retardo mental leve, se encontraba en una cabaña de la Estancia El Álamo (sector San Sebastián, Tierra del Fuego) a solas con su entonces compañero de trabajo, quien estaba en su dormitorio viendo una película pornográfica.
Justo cuando la víctima atizaba el fuego para tomarse un mate con su compañero de trabajo, escuchó la voz de Álvarez invitándolo al dormitorio, donde procedió a tomarlo a la fuerza de los brazos, lo arrojó sobre la cama, cerró la puerta de la habitación, lo puso boca abajo, le bajó la ropa y procedió a violarlo, tras lo cual se burló de la víctima y lo amenazó con que se quedara callado.