Con una frialdad
absoluta Diego Armando Molina Guerrero confesó el crimen que le valió ingresar
este mediodía a la cárcel de Puerto Natales a cumplir prisión preventiva.
El antisocial,
que ha estado vinculado a una serie de delitos, admitió que mató a Priscila
Vera Mansilla la noche del 28 de octubre.
En el relato que
el fiscal jefe de Puerto Natales, Álvaro Pérez, presentó como parte de los antecedentes
de la formalización de cargos, que ese
día, alrededor de las 23 horas, Molina se trasladó con la joven al sector de la
Ruta Y-315, a la altura del cruce Puerto Prat. Mientras compartían y por
razones que se desconocen, el imputado extrajo un arma cortante de unos 22
centímetros de largo, tipo cuchillo carnicero, “y aprovechando que la víctima
se encontraba indefensa, procedió a propinarle a lo menos 25 cortes en diversas
zonas del cuerpo, causándole heridas cortantes, principalmente en las manos y
en el rostro. Una de estas heridas ingresó por la zona izquierda de su cuello,
en la vena yugular, causándole una anemia aguda que le causó la muerte a
Priscila Vera”. Luego el sujeto tomó el cuerpo de la mujer y lo escondió en
unos matorrales y se dio a la fuga.
Los antecedentes
policiales revelan que Diego Molina viajó desde Punta Arenas a Puerto Natales
el mismo 28 de octubre, alojándose en un hostal, luego de lo cual testigos lo
vieron en compañía de Priscila Vera, en el local El Vergel, donde trabajaba la
víctima, alrededor de las 18 horas.
Homicida
“Me encontraba
volado y le pegué varias puñaladas a la Prisi. No me hizo nada pero le di como ocho
puñaladas. Ella como que quiso defenderse y el cuchillo lo saqué de la casa de
una amiga”, declaró Molina a la policía.
El arma homicida
fue encontrada entre unas plantas en la zona franca, lugar donde el homicida lo
ocultó.
Prontuario
En noviembre de 2013,
Diego Armando Molina Guerrero fue capturado en Zona Franca por la
Policía de Investigaciones, ya que registraba varias órdenes de detención, por
usurpación de nombre y hurto.
Los detectives recibieron una denuncia, por parte de una
persona que sufrió el hurto de un MacBook, cuyo costo en el comercio bordea los
800 mil pesos. Las cámaras de seguridad del local donde sustrajo el equipo lo
captaron cuando abordaba un taxi para huir.
Esta es una persona con detenciones reiteradas en Punta
Arenas, Puerto Montt y Temuco. Registra antecedentes policiales por robo con
intimidación, robo con violencia y usurpación de nombre.
Además Molina es una persona que acostumbra a hospedarse en lugares elegantes, donde
come y pernocta dos o tres días y luego huye sin pagar.
En abril de este año fue formalizado junto a los “gemelos de
Peñalolén” (Julio y Jaime Saavedra Calderón), por los
delitos de hurto y receptación.
(Texto : Edmundo Rosinelli / Foto : Javier Contreras)