Tras un recurso de protección interpuesto por la madre de una niña de 10 años en la Corte de Apelaciones de Punta Arenas y que el martes fue acogido por el tribunal de Alzada, se indicó que la menor en la actualidad se mantiene con temor.
De acuerdo a lo señalado por la abogada representante de la menor, Jessica Caniu, del Estudio Jurídico Arcos, señaló que “se trata de un hecho acontecido el año pasado, donde una niña fue víctima de bullying respecto de sus pares en un establecimiento educacional. El fallo no responsabiliza a la Escuela Padre Alberto Hurtado, sino a los padres, pero el establecimiento estaba en conocimiento y es aquí que se destaca la poca intervención en la activación de los protocolos necesarios para que la menor no sea retirada, lo cual sucedió en el segundo semestre”.
La abogada, agregó que la Corte de Apelaciones en dos oportunidades solicitó que el establecimiento educacional emita un oficio. “Se pidió que el colegio entregue un informe a pesar de no ser recurridos, ya que los recurridos son los padres de las niñas. Pero aún así la Corte pide a la escuela estos antecedentes para despejar la situación y por qué sucedió que la niña abandonó el colegio lo que no fue informado por ellos de lo que ocurría. Esto deja claro que existe poco compromiso, incluso porque las menores continúan perteneciendo al mismo colegio y esto llama la atención de que no activaron los protocolos para que la niña no sea víctima. Los hechos fueron acreditados ya que se presentaron pruebas documentales, hay agresiones físicas, sicológicas. La madre pidió ayuda y el colegio le cerró las puertas y no la ayudó”.
En su opinión, la letrada indicó que esta situación deja en evidencia la responsabilidad que deben tener los padres. “No basta con ir a dejar a los hijos al colegio, tenemos que saber qué es lo que hacen nuestros hijos, principalmente enseñarle a respetar a sus pares porque es su segundo hogar. En este caso ninguno de los padres asistió cuando fueron citados por el colegio, si hay que mencionar que uno de los padres de estas niñas agresoras emitió un informe pidiendo disculpas por lo sucedido”.Jessica Caniu indicó que tras el fallo viene a dar algo de tranquilidad a la niña de actuales 11 años y que se encuentra estudiando en otro establecimiento educacional. “Ella está contenta porque incluso hace dos semanas en el mall la niña se encontró con una de las niñas del grupo que no veía hace tiempo y comenzó a recordar las agresiones, lo que hace que aún se mantenga intimidada. Hay que destacar que mi representada era una de las mejores alumnas y aún así el establecimiento no hizo nada por ayudarla. Este fallo deja claro que las cuatro menores no pueden acercarse al establecimiento actual de la niña, a su domicilio y a ella. A pesar que el fallo no es en contra del establecimiento, hay que señalar que dentro de este hay profesores que tienen que evitar este tipo de vandalismo”.
Entre los hechos que desató el bullying, se indica que cuatro niñas forman una banda al interior de la escuela y la menor víctima no quiso pertenecer a este grupo que provocaba diversos actos vandálicos, incluso se provocaban cortes en los brazos, y al no querer estar dentro de este clan la menor fue considerada como la disidente y empezaron las agresiones y malos tratos, obligando a la menor a ingresar a un tratamiento sicológico y siaquiátrico donde la medicaron.