Por el delito de estafa residual, Ana María Palma Obando fue condenada en juicio simplificado realizado en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
En la oportunidad el ayudante de fiscal, Juan Ignacio Aguilera Collín, logró acreditar ante el magistrado Pablo Miño que el hecho fue perpetrado en septiembre del año 2013, cuando la imputada Palma Obando publicó un aviso en un diario local, ofreciendo en venta una casa ubicada en Calle Cinco N° 01289 de la Población Barceló Lira, actual calle Julio Meléndez, tomando contacto con ella la víctima, José Silva, a quien engañó haciéndole creer que efectivamente le vendería esta propiedad, celebrando una promesa de compraventa en notaría para dar credibilidad a la transacción. En la cita, Silva le entregó la suma de 10 millones de pesos a la acusada, quedando estipulado que Ana María Palma cedería el bien raíz el día 15 de febrero de 2014, no obstante, la mujer en pleno conocimiento de este compromiso celebró con un tercero un nuevo contrato sobre el mismo bien raíz en el mes de enero de 2014, por lo que recibió nuevamente una alta suma de dinero, no informando de esto a la víctima ni devolviéndole su dinero, además de perder todo contacto con él ya que luego de la transacción monetaria le dio un número telefónico inexistente, evidenciando su ánimo de fraude.
Además en la gestación del hecho, se pudo conocer que la imputada aprovechó que su hermano, quien vivía en el domicilio en cuestión junto a su madre de avanzada edad, salió fuera de la Región de Magallanes, instancia que empleó la mujer para sacar a su madre del lugar y realizar la transacción.
Posterior a este hecho, el hermano de la imputada al regresar a Punta Arenas se encontró que su hermana había vendido la casa y él no tenía dónde vivir, mientras que su madre falleció.
La lectura de sentencia, donde se conocerá la pena que deberá cumplir Ana Palma, se conocerá el 10 de febrero a las 12.10 horas, en el Tribunal de Garantía de Punta Arenas.