Muy afectada se encuentra Yanira Jara Petit, quien denunció haber sido estafada por un sujeto que supuestamente traía vehículos a Punta Arenas.
Es tanta la angustia que tiene la mujer, que ayer se acercó a Diario El Pingüino con la finalidad de contar lo que le sucedió, para que no vuelvan a existir personas estafadas por una persona que identificó como Jorge Ulloa Muñoz, con quien se contactó a través de Facebook.
“Yo ubiqué a Jorge Ulloa Muñoz para comprar un auto, así que nos juntamos en una notaria que está en Roca. Hicimos los papeles, todo legal, hicimos el contrato y declaración jurada con el nombre de Jorge Ulloa, domiciliado en pasaje Robert, que es la dirección que él tiene. Le di un pie de 700 mil pesos y quedaba un saldo de un millón novecientos mil pesos. Se supone que el auto tendría que haber llegado. Fui a la PDI y ellos me informan que es un estafador, y me hacen ir donde Carabineros, pero ninguno de los dos me tomaron la denuncia, lo que sí hicieron en la Fiscalía, donde esta persona mantiene estafas y otros delitos del 2012 al 2016”.
Luego de insistir en varias oportunidades, consultando por el supuesto auto que debían entregarle, se decidió ir a la dirección que le había dado Ulloa, resultando que en el lugar vive la madre del sujeto.
“Cuando yo hablé con él, según esta persona, el dueño de la empresa tiene el nombre de Mario Martinic, pero no existe, es un perfil falso con una foto sacada de Google. Así que entonces esta persona me había dado una dirección, pero ahí vive su madre y según ella, él está en Chiloé, y es mentira, porque está en Punta Arenas. Él me dijo que lo esperara dos días y que me iba a dar la plata, incluso con aguinaldo, como burlándose de mí. Además sé que hay otras dos personas estafadas”.
Recalcó que el hombre además de estafarla con el dinero, se llevó la ilusión de ella y de sus hijas, porque juntaron todo su dinero para comprar este auto.
“Yo tengo un vehículo, pero ya tiene ocho años. Quería darle un auto a mis hijas para el próximo año, pero me quedé con una pena tan grande, imagínese cómo me siento, cómo estoy. Yo junté mi dinero, lo ahorré y los últimos pesos que me quedaban los reuní y por eso él me esperó hasta el 14 de diciembre y me pasó un papel con las características del Suzuki del 2006. Me explicó todo como el auto venía y siempre me decía que iba a llegar, me decía que estaba en Antofagasta y usó hasta el terremoto que hubo hace poco. Todo era mentira, me quedó claro en la PDI, Carabineros y ahora, la Fiscalía”.
Ahora, la mujer deberá esperar el curso que siga la investigación, que la Fiscalía deberá destinarla a una de las dos policías, manteniéndose esperanzada de recuperar su dinero.