Por abusos sexuales reiterados fue condenado ayer un padre biológico que le realizó actos de significación sexual a su propia hija.
De acuerdo al veredicto entregado ayer por los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, la decisión de condena “se adopta teniendo en consideración la prueba incorporada por la Fiscalía, testimonial, pericial y documental, probanza que han sido suficientes e idóneas para establecer la existencia de los hechos objeto de la acusación, como también la participación punible del imputado. Se acoge la circunstancia agravante esgrimida por el Ministerio Público, esto es, el parentesco. Igualmente se acoge la atenuante consistente en la colaboración sustancial, ello en atención a la declaración que prestó el acusado al inicio del juicio y al reconocimiento expreso que efectuó”.
Tras el juicio realizado durante dos días, el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, indicó que espera que el tribunal condene al imputado a la pena que ellos solicitaron. “Se llegó a un veredicto condenatorio y el tribunal desestimó el argumento de la defensa que se absuelva al imputado por uno de los hechos, si no que se estimó que era responsable precisamente en carácter de reiterado. El tribunal discrepó de uno de los hechos que considerábamos que era un delito de abuso agravado, sin embargo se condena por un delito reiterado, por lo que se sube un grado la cual no puede ser inferior a los cinco años y un día, por lo que esperamos que la pena se ajuste a lo que estábamos pidiendo inicialmente que son diez años y un día de presidio”.
Por su parte, el abogado defensor, Leonardo Vallejos, indicó: “Planteamos que efectivamente mi cliente tenía participación en uno de los hechos. Que respecto a los otros hechos no se podían acreditar y además que se trataba de un delito distinto al que la Fiscalía acusó de un abuso sexual calificado, donde el tribunal acogió que era simple pero reiterado. En base a eso probablemente mi cliente deberá cumplir una pena de cinco años y un día privado de libertad, donde aspiramos que no sea superior a ese tiempo”.
De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, los hechos ocurrieron en circunstancias que la menor víctima se dirigió al inmueble de su padre, en el sector sur poniente de Punta Arenas. En esos momentos el imputado le indicó a su hija que se coloque un traje de baño con el objetivo de rasurarle sus partes íntimas. Tras esta acción, la menor fue a acostarse, sin embargo, su padre en horas de la noche se dirigió hasta el dormitorio donde dormía su hija, destapándola y con la excusa de colocarle una crema en una herida que le habría dejado comenzó a lubricarla en la zona de la espalda baja. El condenado continuó con su acción a pesar que la víctima se oponía diciéndole que le causaba dolor. Tras varios minutos de realizar el abuso, el imputado abandonó el dormitorio dejando a la adolescente con lesiones en sus partes íntimas.
Según la investigación que desarrolló la Fiscalía, en conjunto con la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI, se determinó además que en el mes de octubre del año pasado el imputado le tomó uno de los senos a la menor. Mientras que en otro día diferente le mostró a su hija que tenía preservativos con sabores, de los cuales se colocó en sus dedos, obligando a la víctima a que los pruebe.
La sentencia se dará a conocer el próximo miércoles a las 13 horas.