Algo similar a un “portonazo” sufrió la tarde del lunes un hombre de 62 años en Punta Arenas, instantes que un delincuente lo intimidó con un cuchillo cuando descendía de su camioneta exigiendo la entrega de dinero y el móvil. Sin embargo la inexperiencia del antisocial le jugó en contra terminando repelido y lesionado.
Ayer, en el juzgado de Garantía de Punta Arenas, se realizó el control de detención y formalización de la investigación en contra de un adolescente de 15 años, quien fue retenido por las víctimas y luego entregado a Carabineros, tal como lo relató en la audiencia la fiscal Rina Blanco. De acuerdo a los antecedentes, los hechos ocurrieron alrededor de las 19 horas del lunes, cuando J.R.M.M., en la esquina de las calles Mardones y Elías Cruz, en la Población Cecil Rasmussen, con rostro cubierto con una camiseta, además vestido con el uniforme de su establecimiento educacional, Liceo Sara Braun, premunido de un arma blanca se acercó hasta donde se encontraba la víctima, de iniciales E.C.D., de 62 años, quien estaba abriendo la puerta de su camioneta que mantenía estacionada en dicha intersección, para subir y colocarla en marcha, En ese momento el menor lo intimidó con un cuchillo gritándole que le entregue todo el dinero, amenazando que lo apuñalaría, sin embargo, la víctima le indicó que no mantenía dinero en su poder y que se calmara, a pesar que le continuaba registrando la ropa al afectado. En un momento de descuido del imputado, el hombre de 62 años alcanzó a dar aviso a su hijo que estaba al interior de una peluquería ubicada en esa misma esquina. Fue ahí que ambos salieron juntos hasta la camioneta donde el menor intentaba dar contacto, sin embargo, la tecnología no dejó que el ladrón lograra su objetivo, ya que para dar arranque al móvil se indicó en la audiencia debía colocar la huella dactilar del conductor titular.
Ese fue el peor momento para el aprendiz de delincuente, ya que el hijo de la víctima lo tomó de las vestimentas y al ver que el joven mantenía el arma cortante en sus manos, le propinó un golpe de puño en el rostro quitándole el cuchillo, reteniéndolo hasta la llegada de Carabineros que procedió a su detención.
Con estos antecedentes, la fiscal Rina Blanco formalizó al imputado por el delito de robo con intimidación como autor, quedando con las medidas cautelares de prohibición de acercarse a la víctima y a su hijo, a su domicilio y bajo la vigilancia de Fundación Esperanza, por el plazo de sesenta días, recuperando su libertad el adolescente.