Funcionarios de la PDI efectuaron un procedimiento luego de recibir una
denuncia de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, Subtel, dando cuenta de la
presencia de una radioemisora, que estaba funcionando de manera ilegal en el
dial magallánico.
Fue así como los detectives iniciaron diversas diligencias que tenían como
fin averiguar el lugar de funcionamiento de la Radio Polarísima, la cual emitía
su señal de manera ilegal a través del 106.9 de la Frecuencia Modulada en Punta
Arenas, sin contar con los permisos establecidos.
Las diligencias policiales permitieron averiguar quién se encontraba a
cargo de la estación, ubicando como domicilio el inmueble situado en la
intersección de Chiloé con calle Croacia, sector centro de Punta Arenas,
concurriendo hasta el lugar, solicitando los papeles específicos con el que
deben contar las radios, los cuales no poseía su propietario, procediendo a
incautar los equipos transmisores y demás artículos con los que se emitía la
música a través de las ondas FM.
El subcomisario Max Concha, de la Brigada de Investigación Criminal,
explicó que “funcionarios de la Bicrim tomaron conocimiento, por una denuncia
presentada por el jefe de la Subsecretaría de Telecomunicaciones en Santiago,
de que en Punta Arenas estaba funcionando una radio sin la autorización de
ellos. Fue así como el 6 de junio, detectives de nuestra brigada concurrieron
al lugar establecido, confirmando la veracidad de lo denunciado. Ante esto se
dio cuenta al fiscal de turno, quien instruyó la incautación de todos los
equipos radiales para proceder al cese de esta radio, que no contaba con la
autorización de la Subtel”.
Entre los equipos incautados se encuentran un computador, una consola, un
equipo transmisor y otros implementos más que eran utilizados para hacer
funcionar la Radio Polarísima, la cual buscaba revivir el nombre de una de las
emisoras más emblemáticas que tuvo la Frecuencia Modulada en Punta Arenas
durante la década el ‘80 y ‘90.
El propietario de esta emisora quedó en libertad, a la espera de ser citado
para comparecer ante la justicia, arriesgando altas multas, al haber mantenido
funcionando su radio de manera ilegal.