Una audiencia de preparación de juicio donde se esperaba una duración de varios días, principalmente por la gran cantidad de testigos y víctimas por los delitos de estafa, alcanzó a durar alrededor de tres horas, luego que los abogados solicitaran la inhabilitación del juez.
A las 8.30 horas se dio inicio a la audiencia de preparación de juicio en contra de los ejecutivos del Cementerio Parque Cruz de Froward, por el caso de las tumbas inundadas, donde la Fiscalía solicita una pena de cinco años por los delitos de estafas y entrega de información fraudulenta, ambos en carácter de reiterados.
Al inicio de la audiencia, los abogados de los imputados, solicitaron la inhabilidad del juez Juan Enrique Olivares, por haber intervenido en una audiencia anterior, a lo que el propio magistrado se opuso señalando que “La implicancia pasa por resolver con conocimiento de los antecedentes necesarios para pronunciar sentencia, al no ser una sentencia la citada no tiene lugar la inhabilidad que se pide. Por lo razonado se rechaza con costas la solicitud formulada por la defensa”.
Ante esto, los abogados defensores requirieron la suspensión de la audiencia para plantear el incidente a la Corte de Apelaciones, tal como lo indicó uno de los abogados, Francisco Cárdenas: “En la legislación existe normas que establecen que las partes cuando entienden que un juez ha resuelto cosas previas, le permiten establecer un llamado en términos a que no conozca para resolver temas de esa naturaleza porque ya ha manifestado opinión. En concepto nuestro como ya ha resuelto el ideal que es que no lo haga ahora, esto se puede acoger o rechazar. Existe la recusación amistosa, la cual rechazada por el juez se puede recurrir a la Corte. Lo que pedimos fue la suspensión de la audiencia. Una vez resuelta esta incidencia se comunica y se retoma con el mismo juez u otro”.