Tras
un juicio oral simplificado, se condenó a una pena de 300 días de
reclusión nocturna domiciliaria a un depravado que a bordo de una micro
ultrajó a una estudiante de 14 años.
Según
los antecedentes de la acusación del Ministerio Público, se da cuenta
que el hecho se registró el 3 de diciembre del año pasado, en la
intersección de las calles Zenteno con Rómulo Correa, donde en primera
instancia se daba cuenta a Carabineros por parte del chofer de una
micro, que una pasajera menor de edad se le acercó diciéndole que había
sido agredida sexualmente por un sujeto, quien le habría tocado sus
glúteos.
La
menor de 14 años, quien estaba con uniforme de su establecimiento
educacional en la parte posterior del bus de la línea 6, dijo que se le
acercó el imputado, quien le levantó la falda y le tocó en su parte
posterior. Esto fue advertido por el conductor, quien solicitó la
presencia de Carabineros llamando a la Central de Comunicaciones al 133,
para que luego los efectivos policiales efectuaran el procedimiento,
trasladando al imputado al Hospital Clínico de Magallanes a constatar
lesiones, misma situación que debió realizar la menor de edad en el
recinto asistencial.
Con
estos antecedentes, el Ministerio Público solicitó la pena de 540 días
de presidio para el acusado Víctor Hugo Cárdenas Mansilla, por el delito
de ultraje público a la escolar, sin embargo por reunir los requisitos
legales alegados por la defensa, al acusado se le otorgó el beneficio de
cumplir la sentencia fuera de la cárcel.
Durante
el juicio, entre las declaraciones que se entregaron, estuvo la madre
de la víctima, quien recordó ante el tribunal que “ese día me llamó una
carabinera alrededor de las 16.30 horas, ahí me dijo que mi hija había
sido víctima de tocaciones por un hombre arriba de una micro. Uno nunca
espera que su hijo se va a encontrar con gente enferma en una micro. Mi
hija me describió al sujeto y después en la casa lloró por lo que le
sucedió”.