Hace
unos meses Diario El Pingüino informó del drama que atravesaba Graciela
González, jefa de hogar, que no ha recibido el pago de las licencias
médicas, pese a que su condición de salud le dificulta volver a
trabajar.
Esta situación,
que ha sido tratada por el Compin de Punta Arenas realmente ha superado
todos los límites para la mujer y sus dos hijos, ya que se cumplieron
seis meses sin recibir el pago de las licencias, sin que hasta el
momento tenga solución.
Deudas, tanto
de suministros básicos como de arriendo, donde están a punto de
desalojarla por deber cinco meses de arriendo, agudizan su situación.
Pese
a que las juntas médicas, que se encargan de analizar los casos de los
pacientes con las licencias, rechazan el pago de estas, todas las
determinaciones tomadas por los doctores se ven contradecidas con el
reciente certificado de discapacidad que recibió la mujer, donde
mantiene un 70% de discapacidad, lo que ha gatillado incluso en
problemas sicológicos y siquiátricos.
“Realmente
no sé qué esperan, yo tengo mis certificados, he tenido que ir a hacer
un montón de trámites, sin ni siquiera poder moverme muchas veces,
demorando mucho en poder caminar hasta la puerta de mi casa, y aun así
he tenido que ir una y otra vez, porque me dicen que tendrán una
respuesta, una solución y al final llego y me informan que está
rechazado, realmente ya no sé qué hacer, esperan que me muera parece y
así no tratar más mi tema”, señaló la mujer, que ha recurrido en varias apelaciones, pero sigue sin tener resultados.
Como
medida de solución, le sugirieron que recurra a una apelación en
Santiago, a donde ella tendría que viajar, situación que es imposible
para ella, primero por el desplazamiento, debido a que padece diversas
enfermedades, entre ellas fibromialgia, situación que genera un problema
grave, y lo que queda plasmado en el certificado de discapacidad, que
asciende al 70%, además de no contar con el dinero para poder comprar
los pasajes.
“Ahora
me dijeron que debo ir a Santiago a apelar, son seis licencias las que
me deben, yo debo cinco meses de arriendo, están a punto de desalojarme,
¿qué voy a hacer? ¿Qué van a hacer mis hijos? Y me pidieron que vaya a
Santiago, si no tengo ni para comprar pasajes en bus, realmente son
personas inhumanas las que están atrás del Compin y quizás como yo
cuántas personas más hay, tengo un certificado
de discapacidad, y aún así ellos me exigen que me reintegre al trabajo,
me gustaría que ellos sintieran los dolores que yo tengo, que sientan
un momento lo que es vivir comiendo de prácticamente sobras, no sé
realmente qué es lo que quieren, ellos no son médicos, ellos lo único
que hacen es humillar a las personas”, señaló la mujer, muy afectada por
lo que le está tocando vivir.
El
Compin a nivel nacional ha vivido distintos problemas con este tipo de
situaciones, donde constantemente personas se han visto defraudadas por
el pago de las licencias, que muchas veces y por culpa de quienes
hicieron mal uso de licencias médicas, ahora están pagando personas que
realmente necesitan su dinero.
Otra
de las formas que han tomado las personas en el norte del país es de
incluso encadenarse por los rechazos del Compin, situación que ha
generado incluso investigaciones, donde se ha visto el accionar mal
intencionado de algunos de los integrantes de las comisiones médicas de
este organismo.