Carabineros
logró dar con el paradero de un hombre que debía ingresar a cumplir su
condena por agredir con un vidrio a un funcionario policial. Las
circunstancias de su hallazgo fueron similares a los hechos acreditados
en juicio: lo detuvieron tras ingresar a una parcela ajena y resistirse a
la detención.
Los
hechos ocurrieron la mañana del jueves. Un vecino de Río Seco fue
alertado por una familiar sobre la presencia de un vehículo desconocido
en su predio. La víctima fue al lugar con una linterna y se encontró con
el imputado. Según el parte policial, tenía la mirada desorientada y
una bolsa con un líquido entre sus manos.
Los
afectados se asustaron y denunciaron la situación. Carabineros llegó al
lugar y fiscalizó al formalizado, quien manifestó llamarse Luis Alberto
Vega Mellas. De acuerdo al parte, se bajó del automóvil y arremetió
contra los funcionarios policiales con amenazas e insultos.
Los
carabineros intentaron reducir al imputado, pero se resistió y les
arrojó objetos que yacían en el piso. Debió acudir otro dispositivo
policial para lograr contenerlo.
Finalmente,
lo trasladaron al Hospital Clínico de Magallanes para constatar
lesiones. Allí, completó las fichas con un RUT y el nombre que había
entregado anteriormente, pero los funcionarios sospecharon de él por la
edad que figuraba en el sistema.
Tras
consultar su cédula de identidad, descubrieron que el detenido era en
realidad Luis Heraldo Vegas Mella. A mediados de junio había sido
condenado a tres años y medio de cárcel
por agredir con un vidrio a un carabinero. Tenía una orden de arresto
vigente para que ingresara a cumplir su sentencia al Complejo
Penitenciario de Punta Arenas.
Ayer,
la Fiscalía formalizó al imputado por usurpación de nombre, violación
de morada y atentado contra la autoridad. También le imputaron cargos
por desacato, pues
en la misma tarde del jueves habría concurrido a la casa de su expareja
para ocasionar desórdenes en el exterior, a pesar que tiene una orden
de alejamiento por violencia intrafamiliar.
El Ministerio Público
tendrá un plazo de 60 días para investigar los delitos. Concluida la
audiencia, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas dio orden de ingreso
para que el imputado cumpla su condena pendiente.