Fue
así como la ambulancia se trasladó hasta el sector. Cuando iban en
trayecto ratificaron que el hecho se generó en el Muelle Prat de Punta
Arenas, por lo que debieron constituirse en dicho lugar.
Al
llegar fueron avisados por personal de seguridad de la Empresa
Portuaria Austral que la persona que había caído al agua se encontraba
en un remolcador que estaba atracado en el muelle. Una vez en el lugar
el personal subió a bordo de la embarcación, procediendo a verificar que
efectivamente existía una persona que había sido rescatado desde las
frías aguas del Estrecho de Magallanes, procediendo a controlar sus
parámetros, detectando que no mantendría ninguna lesión de mayor
complejidad.
Luego
de ser controlado bajó por sus propios medios de la embarcación
remolcadora que se encontraba y donde fue asistido, para luego subir a
la ambulancia y ser trasladado por precaución al Hospital Clínico de
Magallanes.
De
no haber mediado una oportuna acción de los demás trabajadores que lo
rescataron del agua, la situación podría incluso haber terminado en
tragedia, considerando que durante estas últimas jornadas las
condiciones del mar no han sido las más favorables.