La madrugada del viernes, antisociales ingresaron hasta las
dependencias del museo Nao Victoria, ubicado en el camino viejo, sector de
Barranco Amarillo, al norte de Punta Arenas.
Una vez en el interior procedieron a forzar el
candado de la puerta de un contenedor, que mantenía una serie de herramientas, las
cuales eran ocupadas por el carpintero de la obra que se encontraba trabajando
en un nuevo proyecto en el ya conocido museo.
Tres motosierras marca Still, además de otras
herramientas, fue lo que sustrajeron los sujetos, quienes huyeron del lugar,
dejando sin su material de trabajo al carpintero. La víctima lamentó
profundamente lo ocurrido.
Ayer en la mañana, Juan Cariñanco acudió hasta las
dependencias de Pingüino Multimedia con la finalidad de que la comunidad lo
pueda ayudar a recuperar sus herramientas, ya que estas son el sustento de su
familia.
“Cuando llegué ayer (viernes) en la mañana vi que
mi contenedor estaba sin cadena y con la puerta ajustada. No estaba ni mi
motosierra, ni mi cepillo ni mi sierra caladora. No vi nada en el
compartimiento. Llamé a Carabineros para que me puedan ayudar pero me dieron a
entender que era complicado y que de por perdida mis pertenencias”, dijo
Cariñanco.
El valor de la totalidad de las herramientas
supera los dos millones y medio de pesos, siendo esta la primera vez que se
registra un robo en el sector.
Agregó que “las personas que sepan algo, pueden
contactarse conmigo al 74603269 o directamente con Carabineros o simplemente
dejarlas en el museo de la Nao-Victoria. Estábamos trabajando en los mástiles
del Beagle, y tuvimos que parar. Lamentablemente no podré seguir trabajando
esto me atrasa y me complica económicamente. La denuncia fue realizada a
Carabineros y cualquier cosa que sepan hacerlo saber porque realmente estoy muy
complicado”, concluyó diciendo el trabajador.
La denuncia fue presentada ante personal de
Carabineros, concurriendo una patrulla de la Subcomisaria de Río Seco, quienes
dieron cuenta de lo ocurrido a la Fiscalía de Punta Arenas.
Las motosierras robadas son de color naranjo, de
distinto tamaño. Consultado sobre sospechas, dijo que “siempre existen, pero que
no se puede culpar a la gente así por así, es por ello que entregué la
información a Carabineros”, concluyo el afectado.