Ayer se realizó la audiencia de
preparación de juicio oral en contra de un cabo 1° de Ejército -desvinculado de
la institución cuando fue formalizado y enviado a prisión- a quien se le acusó
por el delito de violación impropia en carácter reiterado, en calidad de autor,
con la agravante de mantener una relación de convivencia en el mismo techo.
Según lo señalado por el abogado
querellante, Alejandro Ríos Menéndez, director del Programa de Representación
Jurídica de los Derechos, colaborador del Sename, “hemos sido nosotros los
representantes de la niña en los tribunales de Familia cuando se develaron
estos hechos tan difíciles para nuestra representada, por lo que nos hicimos
pare en la sede penal buscando la mayor sanción a su agresor, tanto por el
vínculo como por el daño permanente que le ha generado. Nosotros somos parte de
la red de protección, por lo que sabemos cómo va el avance de la niña y estamos
pidiendo una pena de 20 años y un día por la violación y abuso sexual de 10
años y un día. Además por la exposición de la niña a actos de significación
sexual pedimos adicionalmente la pena de 541 días de presidio”.
En relación a la menor, dijo que
ella está monitoreada a través del Centro de Reparación de Maltrato, entidad
especializada que hace viajes a Tierra del Fuego, donde permanece la niña, y le
otorgan todas las atenciones. Ante esto en su condición de víctima se espera
que exista una justicia reparativa por parte del sistema, sanción que traer
aparejada la reparación con terapias en las que se está interviniendo a la
niña”.
Acusación
Los hechos por los que fue
investigado el imputado de 33 años, comenzaron a
gestarse desde el año 2014 hasta mediados del mes de marzo de 2017, en fechas
indeterminadas, reiteradas y con una frecuencia de al menos una vez al mes, en
circunstancias que la menor víctima, de actuales 13 años, cada vez que quedaba
a solas con la pareja de su madre en su domicilio, durante las tardes y tras
regresar de clases, era víctima de acercamientos de connotación sexual por
parte del sujeto, quien la llevaba al dormitorio donde le realizaba diversas
tocaciones, para luego violarla.
Cada vez que concluían estos
actos, amenazaba a la niña con agredirla si contaba lo sucedido, situación que
la intimidó producto que la menor fue testigo de actos de violencia del
imputado contra su madre.
En la investigación se determinó
que el peritaje sexológico a la niña concluyó que existen lesiones producto del
ataque sexual, por lo que al militar se le acusó por el delito de violación
impropia en carácter reiterado, en calidad de autor, con la agravante de
mantener una relación de convivencia en el mismo techo.
Con estos antecedentes la
Fiscalía está solicitando una pena de 15 años de cárcel por un delito de
violación impropia reiterada.
Tras la preparación de juicio,
los antecedentes ahora son remitidos al Tribunal Oral en lo Penal de Punta
Arenas para que se fije fecha para la audiencia de juicio oral, mientras que el
imputado permanece en prisión preventiva, pero en un recinto militar.