En juicio breve, de casi dos
horas, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó ayer a un segundo
ciudadano extranjero que ingresó drogas a través del método de los ovoides a
Magallanes.
Cabe recordar que el ciudadano
colombiano Miguel Aneudy Rodríguez Álvarez llegó por sus propios medios hasta
el Hospital Clínico de Magallanes la madrugada del viernes 20 de enero de este
año, cuando el imputado solicitaba auxilio al personal médico, señalando que
transportaba ovoides de droga en su estómago.
En esas circunstancias fue
trasladado para ser intervenido quirúrgicamente, extrayéndole la cantidad de 44
cápsulas que, en el interior, mantenían una sustancia que al ser sometida a la
prueba de campo arrojó presencia de clorhidrato de cocaína, la que alcanzó un
peso total de 570,2 gramos.
Todo esta situación generó una
investigación por parte del Ministerio Público junto con personal de la Brigada
Antinarcóticos de la PDI, para determinar el origen y destino de la droga. Los antecedentes
fueron puestos como prueba ayer por parte del fiscal del caso Manuel Soto,
argumentos que fueron suficientes para que los jueces condenen al imputado por
el delito de tráfico de drogas. “Se pudo acreditar nuestra acusación que el
imputado llegó en horas de la madrugada al hospital a solicitar auxilio.
Producto de sus propias palabras había ingerido ovoides y uno de ellos se había
reventado y corría peligro su vida producto de una intoxicación por droga, la
que finalmente igual tuvo. Esto por reportes de la intervención que tuvo.
Médicamente se comprobó, además, que se puede mantener este tipo de ovoides en
el cuerpo entre 10 y 15 días, lo que habría ocurrido en este caso”.
Dominicano
El ciudadano dominicano, que es
peluquero y tiene su familia compuesta por su mujer y cuatro hijos en la ciudad
de Buenos Aires, entregó ayer su testimonio ante los jueces: “Nunca he estado
sometido a procesos judiciales en otros países ni en Chile. Puedo señalar que
hace dos semanas, aproximadamente, un sujeto que conozco me ofreció 1.200
dólares para trasladar ovoides y que debía tragármelos para trasladarlos a un
destino que no conocía. Por mi mala situación económica acepté su propuesta.
Tomé un avión desde Buenos Aires, donde ingerí los ovoides con droga acompañado
de esta persona, quien estuvo conmigo durante todo el viaje. Al llegar a Río
Gallegos tomamos un bus y nos dirigimos a Punta Arenas, siendo primera vez que
entro a Chile. Yo venía a Chile, pero no sabía que venía a Punta Arenas. Al
llegar fuimos a una casa, la cual recuerdo tenía reja negra y otra con reja
blanca, recuerdo que la calle principal era Simón Bolívar, donde estuve dos
semanas desde que llegué de Argentina, la casa estaba casi vacía. En esa casa
no había más gente. Esta persona que me trajo, Fernando Dúmenes, me presionaba
sicológicamente ya que quería sacarme rápido los ovoides para poder trabajar o
vender la droga, algo así. En el hospital estaba mal, no me di cuenta pero mi
estado de salud era muy mal ya que mi corazón estaba muy rápido, desde que
llegué les dije que había ingerido droga, les dije que no tenía tiempo de
llenar un formulario ya que estaba en una situación de vida o muerte”.
Tras el juicio, el ciudadano
dominicano le señaló al tribunal que “les pido que se me considere para volver
a estar junto a mis hijos, porque hoy en día estoy pagando no sólo yo si no mis
hijos también están pagando, porque su papá no está y yo tan lejos”.
Entre otras declaraciones que se
dieron a conocer ayer en juicio, está la de una secretaria del recinto médico,
quien señaló que alrededor de las 3.15 horas de la madrugada del viernes
llegaron a la unidad de Urgencia dos individuos, uno de ellos saltando y
gritando que estaba intoxicado con cocaína, mientras otra persona que lo
acompañaba decía que era taxista y que no lo conocía, pero le pedía sus
pertenencias, incluso llevándose su teléfono celular, según él para avisar a
amigos del imputado, argumentó la testigo.
Caso anterior
El caso del ciudadano dominicano
que fue condenado ayer es el segundo que se registra en Magallanes a través del
método de ingerir ovoides. El primero se trató de un ciudadano colombiano que
durante este año fue condenado a una pena de 5 años y un día de cárcel por el
delito de tráfico de drogas. En esa ocasión, Ronald Anchico Estupiñan, de 37
años, alrededor de las 14.20 horas del 17 de agosto del año pasado se dirigía
desde Río Gallegos a Punta Arenas en un bus comercial. Momentos antes de llegar
al Paso Fronterizo de Monte Aymond el extranjero comenzó a expulsar los ovoides,
lo que fue detectado por personal de Aduanas, siendo detenido y trasladado al
Hospital Clínico de Magallanes. En esa ocasión se le extrajeron 80 ovoides
estomacales, que alcanzaron un peso de 475 gramos de clorhidrato de cocaína.