Fue
la perrita de nombre Gaby, una can detectora de drogas, la que alertó a
su guía en el aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo, a eso de las 14.26
horas del miércoles, respecto de un individuo que descendía del vuelo
1161 de la empresa Latam, proveniente desde la ciudad de Santiago. Por
lo cual detectives de la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen
Organizado de la Policía de Investigaciones (PDI) procedieron a la
efectuar la respectiva revisión del sujeto de 31 años.
Precisamente,
en sus calzoncillos, entre sus prendas de vestir, éste traía oculto
tres contenedores con plástico alusa con un total de 467,72 gramos de
marihuana tipo creepy, la que estaba impregnada con detergente de loza,
con el fin de que los canes antidrogas no pudieran detectarlo. Además de
una balanza de precisión, tres celulares y 480 bolsas para
dosificación.
Al
respecto, el jefe de la Brigada Antinarcóticos de la PDI, comisario
Patricio Flores, destacó este nuevo golpe al narcotráfico por parte de
sus funcionarios, dando a conocer los millonarios montos que se hubieran
obtenido, si es que la sustancia se hubiese comercializado en el
mercado ilícito.
“Estamos
sacando de circulación cerca de 700 dosis de esta sustancia que iba a
ser comercializada en esta región, evitando que estas organizaciones y
bandas delictuales se lucren en el mercado ilícito con ganancias que van
sobre los 7 millones de pesos”, detalló.
A
raíz de lo anterior, el sujeto identificado como Javier Alejandro
Villalobos Agüero, fue arrestado en el terminal aéreo para ser puesto a
disposición de la justicia, y durante la jornada de este jueves fue
formalizado por videoconferencia como autor del delito de tráfico de
drogas, instancia en que la fiscal Wendoline Acuña solicitó la medida
cautelar de prisión preventiva, considerando que la libertad del
imputado constituía un peligro para la seguridad de la sociedad, y
existiría un riesgo de fuga, al no tener arraigo en Punta Arenas.
Asimismo, explicó que el sujeto registra condenas monitorias por delitos
asociados a la Ley de Drogas.
Pese
a ello, el juez de Garantía Franco Reyes, sólo consideró el primer
factor como suficiente para acreditar la petición de la persecutora,
ordenando el ingreso a la cárcel de Villalobos Agüero, estableciendo un
plazo de 60 días para el cierre de la investigación.