Cuando tenía 10 años, mi mamá se iba a
trabajar y él me decía que vayamos a su habitación. En ese lugar me tocaba mis
partes íntimas, no duraba mucho eso y después hacía como que no hubiese pasado
nada. Esto lo realizó tres o cuatro veces y me daba besos en la boca cuando
llegaba del colegio”. Estas fueron algunas de las palabras que entregó ayer una
víctima de abuso sexual ante los jueces.
Lo anterior, en el marco del juicio en contra
de un acusado de abuso sexual y violación impropia, quien arriesga hasta ocho
años de presidio.
De acuerdo a la acusación presentada por la
Fiscalía y dada a conocer ayer en el inicio del juicio oral en contra de
M.A.C.M., los hechos se habrían originado entre los años 2006 y 2007, cuando la
menor de entonces 10 años se encontraba en el domicilio que compartía con la
pareja de su madre.
De acuerdo a los antecedentes, mientras la
víctima quedaba a solas con su padrastro, por la razón que su madre salía a
trabajar, el acusado procedía a sacarle la ropa y realizarle tocaciones con sus
manos en las partes íntimas de la menor, además de besarla y accederla
carnalmente; luego de esto, el acusado obligaba a la menor a guardar el
“secreto”.
En su declaración, la presunta víctima
señaló: “Nunca me contaron que no era mi papá, siempre lo creí, hasta los 11
años, y siempre le dije papá. Las otras veces (los hechos) ocurrieron en su misma
habitación, donde me tocaba con sus manos. Siempre pasó cuando estaba sola. Mi
mamá me dijo que deje de mentir, pero le dije que estoy enfrentando esto sola
como lo he hecho siempre”.